Un nuevo extesorero imputado

Con el ‘caso Bárcenas’ ha sido inculpado Álvaro Lapuerta, y ahora, con las investigaciones de la instrucción, el juez acaba de acusar a Ángel Sanchís, el primer administrador del PP.

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El PP no gana para disgustos con sus tesoreros. Rosendo Naseiro fue cesado fulminantemente por un Aznar que apenas llevaba tres semanas en la Presidencia del partido cuando fue acusado de organizar una trama con concejales de Valencia para financiar irregularmente la formación; le salvó la campana: la carga de la prueba eran unas grabaciones realizadas sin la preceptiva autorización judicial. Posteriormente, Luis Bárcenas es acusado de financiación ilegal de los populares y de otras prácticas supuestamente delictivas que le han permitido sumar cuentas corrientes que podrían superar los 50 millones de euros. A raíz de este caso, ha sido imputado el exresponsable de finanzas internas Álvaro Lapuerta, y ahora, tras continuar las investigaciones propias de la instrucción, el juez acaba de acusar a Ángel Sanchís, el primero que tuvo el grupo.

El próximo día 10, éste debe comparecer ante el juez para prestar declaración sobre si ha cometido un delito de blanqueo de dinero de Bárcenas. Sanchís lo niega y explica que una empresa de su propiedad recibió un préstamo del andaluz de tres millones de euros, que éste depositó en una cuenta corriente suya en EEUU y que la operación es absolutamente legal y registrada ante los organismos y autoridades competentes, y que llevará al magistrado los documentos que lo avalan.

¿Quién es Ángel Sanchís, hoy apartado de la política, aunque en los tiempos de Alianza Popular fue un hombre importante?

Al contrario de lo que sucedía con Bárcenas, que cuando empezó a trabajar en el PP no disponía de una gran fortuna, ha sido un hombre que se ha movido muy bien en el mundo de los negocios. Existe una cara negra en su biografía empresarial con problemas judiciales incluidos que le llevan a instalarse en Puerto Rico en los años 60.

Quienes le conocen bien aseguran que ese aspecto oscuro está sobredimensionado por medios críticos con el PP, y afirman que Sanchís, perteneciente a una familia valenciana que hizo dinero con la huerta, decidió buscarse la vida en Barcelona y después en Puerto Rico. Allí se convirtió en el principal accionista de Nuevo Banco, que atravesaba graves dificultades económicas, y que luego vendió por 1.800 millones de pesetas. Una cifra gigantesca para aquella época y que colocó a Sanchís entre los hombres más ricos de España, aunque huyó de la ostentación. Reside en La Moraleja desde hace décadas, una de las urbanizaciones más lujosas de Madrid.

Conviene recordar que fue Fraga el que le pidió que se hiciera cargo de los dineros de AP. El gallego solía decir que con un rico se podía tener la seguridad de que nunca tendría la tentación de robar partido. Eran tiempos duros, y en más de una ocasión, Sanchís tuvo que poner dinero propio para pagar las nóminas de los trabajadores de la formación.

Sanchís fue diputado en las legislaturas de 1986 y 1989, dejando posteriormente la política para dedicarse a sus negocios, siempre familiares, y que hoy tienen su principal foco en una inmensa finca de 27.000 hectáreas en la provincia argentina de Salta. Le puso por nombre La Moraleja, como si fuera continuación de su vida madrileña, engloba varios pueblos y se ha convertido en la principal explotación de cítricos de Argentina, aunque no es el único negocio que posee. Ahora, su primogénito se encarga de ésta, viviendo allí. Él se halla autojubilado, pero, eso sí, mira de reojo todas sus empresas, y viaja al país sudamericano tres o cuatro veces al año.

En AP coincidió con Luis Bárcenas e iniciaron una relación personal muy estrecha que es la que hoy le lleva estar imputado. Es evidente que han mantenido negocios compartidos o que, al menos han trabajado en proyectos comunes, solo así se entiende que el onubense le hiciera un préstamo tan abultado, si efectivamente el juez da por buena la versión de Sanchís. A pesar de esa importante operación financiera, en los últimos tiempos, se habían distanciado claramente, y aunque sus detractores afirman que se trataba de un alejamiento para no verse implicado en sus problemas con la Justicia, personas del círculo de ambos aseguran que se sorprendió con las noticias sobre el patrimonio de Bárcenas, porque era muy superior al esperado y no le salían las cuentas, sobre todo porque conoce bien las cifras que se manejan en el mundo de los negocios y las operaciones bursátiles.

La biografía de Sanchís estaría incompleta sin mencionar a Fraga. Era su referente político, pero también un amigo muy querido con el que compartió muchas vivencias durante la etapa política y, sobre todo después, cuando el exsenador ya no estaba en primera línea. El extesorero era una de las escasas personas ajenas a la familia que visitaba al expresidente del PP en su casa de Madrid hasta pocos días antes de su fallecimiento, y los años previos organizaba todos los meses en su domicilio almuerzos con él y con algunos de los más estrechos colaboradores del gallego en tiempos de AP –Robles Piqué, Abel Matutes…-, invitando también a personas con las que Fraga quería compartir un rato de conversación y recuerdos. Entre ellos, Felipe González, que mantuvo la charla más distendida que jamás tuvo con el exdirigente conservador, de quien fue adversario implacable.

Es hombre de trato fácil. Hoy se encuentra en el ojo del huracán y se siente tranquilo. La Justicia tiene la última palabra.

El honor de Feijóo.- El presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, advirtió ayer que defenderá su honor si alguien le relaciona con «actividades ilegales», y que no se someterá a «amedrentamiento», a raíz del reportaje que ayer publicó el diario El País sobre la relación del líder gallego con el contrabandista Marcial Dorado hace casi dos décadas, ilustrado con varias fotografías en las aparece en una embarcación junto a él, y que datan, según el periódico, del verano de 1995.

«Esas fotos son verdad, en consecuencia no tengo nada que añadir. Ahora bien, si a partir de esta información alguien quiere relacionarme de forma insidiosa con alguna trama o con alguna actividad relacionada, aunque sea indirectamente con actividades ilegales, por supuesto que defenderé mi honor», aseguró el de Orense, para luego incidir en el comunicado que mandó el Gobierno regional en la madrugada de ayer: «Rompí el contacto con él al saber que mantenía causas abiertas con la Justicia».