Semillero de promesas y valores

La escuela de tauromaquia de salamanca acoge este año a 60 aspirantes a ganarse la vida con el toreo, entre ellos algunos procedentes de la provincia de segovia

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Los jóvenes alumnos de la Escuela de Tauromaquia, el día que recibió el premio de Castilla y León.
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Por Roberto Jiménez (Efe)

Entre Joselito Muñoz (1988) y Alejandro Marcos (2017), primera y hasta la fecha última aportación de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca al escalafón superior, median más de treinta años de formación en valores y artísticos por parte de esta entidad instituida en 1985 por la Diputación Provincial. “No sólo sacamos profesionales sino que es una escuela paralela de valores. Se enseña a torear a las futuras promesas pero también contribuimos a formar hombres y mujeres como grandes personas para nuestra sociedad”, explica a Efe el diputado delegado de la Escuela de Tauromaquia, Jesús María Ortiz.

José Luis Ramos, Julio Norte, Domingo López Chaves, Juan Diego, Javier Castaño, Andrés Sánchez, Leandro Marcos, Juan del Álamo y el actual director, José Ignacio Sánchez, figuran en la nómina de doctorados que han salido de una institución que recogIÓ en Valladolid el V Premio de Tauromaquia de Castilla y León. “Es de las más antiguas y numerosa de España, nació hace 35 años y la seguimos manteniendo e impulsando para formar nuevos valores y defender la tauromaquia como una actividad que es vital para nuestra provincia”, afirma.

Juan José como director, los profesores José Luis Barrero y Adolfo Lafuente junto al atleta Álvaro González en calidad de preparador físico, configuraron el primer claustro cuando en febrero de 1985 abrió sus aulas con 23 aspirantes, entre ellos Joselito Muñoz, el primer fruto de la escuela, que tres años después tomó la alternativa en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca).

Al margen de su aportación cultural y artística, la tauromaquia atesora valores medioambientales y ecológicos a través de la cría y selección del ganado de lidia, donde el toro es el epicentro de un ecosistema como es el de la dehesa con derivaciones zootécnicas, ornitológicas y vegetales además de base para una amplia producción agropecuaria y agroalimentaria, recuerda.

El 35º curso de su historia ha comenzado este año con 60 alumnos matriculados y llegados, entre otros lugares además de Salamanca, desde Fuengirola (Málaga), Coria (Cáceres), Calahorra (La Rioja), Madrid, Segovia, Valladolid, Zamora y Zaragoza. Todos ellos comparten instalaciones en el Recinto Ferial de Salamanca con sesenta aficionados prácticos que reciben nociones básicas en el conocimiento y manejo de los trastos de José Ignacio Sánchez, José Ramón Martín y Javier Martín que fue antiguo alumno y se anunció como novillero con caballos. Los aspirantes asisten a clases teóricas de lunes a viernes, se adiestran físicamente y compaginan su asistencia con estudios u otras ocupaciones, y durante los fines de semana se ejercitan en tentaderos gestionados desde la escuela o en la que son invitados por parte de los ganaderos de Salamanca y de otras provincias.

Durante el verano, la Diputación gestiona con municipios becerradas y novilladas sin picar, generalmente durante las fiestas patronales, con la participación de los alumnos que así ponen en práctica sus conocimientos.