José María Bravo, junto a los arqueólogos que hoy concluyen su trabajo en Bernardos. /E.A.
Publicidad

La tercera campaña de excavaciones en el dolmen de Santa Inés de Bernardos llega hoy a su fin tras un mes de trabajos en el que han participado más de una decena de investigadores. El diputado de Cultura, José María Bravo, acompañado de varios miembros de la corporación municipal de Bernardos visitó ayer el cerro de la Virgen del Castillo para comprobar de primera mano los avances que se han realizado en el yacimiento que supone uno de los pocos monumentos megalíticos del Neolítico que hay en la provincia. Más de 6.000 años de historia que se abren al estudio de los arqueólogos y que permiten descubrir detalles desconocidos del pasado más remoto de la provincia.

José María Bravo visitó el yacimiento, pero también recorrió la localidad para conocer sus necesidades y acercarse un poco más a sus tradiciones, ya que cabe destacar que el pleno de la Diputación del pasado mes de febrero reconoció por unanimidad la subida de la Virgen del Castillo como Manifestación de Interés Cultural Provincial. Las circunstancias provocadas por la crisis sanitaria han impedido a los vecinos celebrarlo este año como la ocasión merecía, pero tal y como destacó el diputado y vicepresidente de la institución provincial a los miembros de la corporación municipal que le acompañaron, “la subida de la Virgen del Castillo tendrá su acto, cuando la situación lo permita, tal y como lo tuvieron la procesión de los Cirios de Santa María la Real de Nieva, la Octava del Corpus de Fuentepelayo o la fiesta del Diablillo de Sepúlveda”.

El dolmen de Santa Inés, junto con los yacimientos de Matabuey (Nava de la Asunción), el castro de la Peña del Moro (Navas de Oro) y el Cerro de Tormejón (Armuña), articulan el ‘Proyecto Eresma Arqueológico’, que busca investigar el devenir de diferentes culturas asentadas en la zona desde tiempos “pretéritos”, pero además, también apuesta por el uso del patrimonio arqueológico como herramienta vertebradora y dinamizadora del medio rural segoviano y fuente de riqueza que redunde directamente en el medio rural. Este monumento megalítico se compone de un gran túmulo de tierra y piedra de unos 30 metros de diámetro, en cuyo centro se localiza armazón de piedra que conforma el dolmen.