Los marchadores, en torno al emblema de la villa, el Castilla de Coca. / nerea llorente
Los marchadores, en torno al emblema de la villa, el Castilla de Coca. / nerea llorente
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Un año más, y ya van cuatro, los vecinos de Coca no quisieron perderse la cita estival con la Marcha de Luna Llena, que bajo la luz de la luna recorre los principales monumentos de la villa caucense. Más de 1.500 personas respondieron a la llamada de la asociación cultural Los Azafranales, que organiza esta ruta solidaria en una noche de luna llena, cuya recaudación irá destinada este año a la Asociación Parkinson Segovia.
Sobre las nueve y media de la noche, grupos, familias, parejas y personas solas fueron concentrándose en la Plaza Mayor de Coca, para iniciar un recorrido total de seis kilómetros por toda la localidad. La marcha fue de nuevo multitudinaria, y este año, entre los participantes se encontraba el Padre Ángel, que repartió sonrisas y saludos entre los caucenses.
Los marchadores inscritos recibieron una camiseta oficial del evento, que dio un color verde a la ruta, bajo la luna. También se les dio un bocadillo, un refresco, fresas y una noche de convivencia inolvidable.
Durante el recorrido de la marcha, estuvieron acompañados por varias actuaciones musicales, que animaron la excursión hasta las afueras de la localidad. La música estaba en el pinar de la villa, cerca de la cuesta del mercado, finalizando en la Plaza Mayor con un gran espectáculo musical. La fiesta solidaria concluyó con un toro de fuego infantil, un espectáculo muy característico de Coca. Después de una hora y media aproximada de recorrido, bien merecida fue la fiesta final.