Salida de la concentración de bicis. / Nerea Llorente
Salida de la concentración de bicis. / Nerea Llorente
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Mientras en el interior del Conservatorio de Música de Segovia se escuchaba, a mediodía de ayer, el concierto de Aranjuez, en el exterior, un notable pelotón de cicloturistas —alrededor de dos centenares— se desgañitaba haciendo sonar pitos. Nada tenía que ver una actividad con la otra. En el centro educativo se clausuraba la Semana de Música de los siglos XX y XXI. Y afuera, los aficionados a la mountain bike criticaban las prohibiciones previstas en el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del parque nacional de la Sierra de Guadarrama.

Denuncian ahora los cicloturistas que, cuando fue declarado el parque nacional, en 2013, el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) los permitía circular por todo el territorio, sin restricciones. Cinco años después, la situación se ha dado la vuelta. “Para que todo el mundo lo entienda, el padre ha matado al hijo”, señalaba ayer María Antonia Jordán, quien a renglón seguido explicaba que el PRUG en tramitación “quiere cargarse el PORN”. El artículo 45 del mencionado PRUG resulta contundente, prohibiendo la circulación en bicicleta por todo el territorio del parque nacional. Y ello supone que a los cicloturistas se les permite únicamente utilizar “apenas un 10%” de las pistas por las que circulaban hasta ahora.

“Nos quieren dejar cuatro pistas asfaltadas; ya no se va a poder ir ni por las Pesquerías, ni por la fuente de San Pedro”, advertía Jordán, quien insistía en que la única pretensión de los participantes en la concentración era reclamar “que nos dejen ir por las sendas por donde se ha ido toda la vida”.

En su campaña de protesta, los cicloturistas se han entrevistado con el director general de Medio Natural de la Junta, José Ángel Arranz, para exponerle sus puntos de vista. “Estuvo muy receptivo y nos pidió que presentáramos una cartografía de las sendas por las que pedimos circular”, agregó Jordán, quien ayer aseguró que Arranz se ha comprometido a modificar el polémico artículo 45.

“No pretendemos ir campo a través ni abrir nuevas sendas; nosotros somos aficionados que tenemos esta escapatoria los fines de semana y no queremos que nos la quiten”, finiquitó Jordán.

Además de cicloturistas de Segovia y provincia, a la concentración se sumó un pequeño grupo de Madrid, con el presidente de IMBA —Internacional Mountain Bike Association— en España, Víctor Tarodo, al frente. Éste aseguró que su presencia era “como muestra de apoyo” a la iniciativa segoviana de oponerse a “una regulación histérica”. Tarodo también anunció que próximamente se organizará en Madrid una protesta similar, pues “la situación es la misma en las dos provincias”

La ‘serpiente multicolor’, a ritmo lento, para llamar la atención, pasó por distintas calles de Segovia, hasta llegar al Acueducto, donde se leyó un manifiesto con los argumentos precedentes.

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