Sigue la presión sobre el Zamora

La Segoviana vence en Santa Marta con un gol tempranero de Dani Arribas y Guille da la puntilla

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La Gimnástica Segoviana le seguirá pisando los talones al Zamora durante una jornada más en la particular pelea por el liderato del grupo VIII de la Tercera División que mantienen ambos equipos. Los segovianos vencieron ayer a la Unión Deportiva Santa Marta que cada jornada que pasa huele un poco más a carne de descenso, en un encuentro dominado en su primera mitad por los de Luis Bertó, que además comenzaron encarrilando el duelo gracias a un gol anotado en los inicios del choque, si bien es cierto que en la segunda se mostraron más dubitativos.

A priori, la diferencia entre uno y otro equipo, tanto por la clasificación como por la plantilla y el momento de forma de cada uno, era abismal, y así terminó reflejándose. El partido, es cierto, no resultó excesivamente vistoso para los espectadores que se dieron cita en las gradas del San Casto aprovechando un tiempo primaveral, pero en todo momento la Segoviana tuvo todo bajo control. Más aún cuando en el primer acercamiento de todo el choque llegó el gol para los visitantes. El Santa Marta, plagado de bajas, se vio obligado a alinear a Asensio como central, una posición desconocida para él al tratarse de un centrocampista, y sus dudas en un balón largo fueron aprovechadas por Dani Arribas para hacer el primero con un tiro cruzado y raso ante el que nada pudo hacer Charly.

Los dos equipos se estaban tomando aún las medidas pero ya era la Gimnástica la que tenía todo donde quería y mandaba en el marcador. Así, los visitantes ganaban en tranquilidad, con una situación mucho más cómoda en la clasificación, y estaban en disposición de sacar provecho de la ansiedad de los locales. El encuentro comenzó a perderse entre balones largos y aéreos, con escasos acercamientos a las áreas rivales, aunque siempre de un solo color, el de la Segoviana. El Santa Marta trataba por momentos de poner algo de criterio con el balón pero en todo momento sus intentos se veían frustrados una y otra vez por el buen hacer defensivo de los segovianos, siempre muy bien plantados en el campo y con grandes ayudas defensivas de Ayrton.

A los veinte minutos la Segoviana pudo matar el partido definitivamente. Sin señales de vida del Santa Marta en ataque, los visitantes protagonizaron un claro acercamiento en el que Quino le cedió al balón a Kike y este, que fue uno de los mejores del partido, no acertó a definir a puerta vacía con todo a favor. Poco después un lanzamiento de Rubén desde la rontal del área sin demasiado peligro y un pase de Kike para dejar mano a mano a Ayrton ante Charly fueron lo más destacado, si bien el delantero se equivocó en esta última acción al intentar batir al portero de vaselina.

Pero en la segunda mitad cambiaron las sensaciones notablemente. Si la Segoviana se había mostrado muy cómoda durante los primeros 45 minutos en el segundo acto la historia fue distinta. El Santa Marta, consciente de que tenía que sumar de la manera que fuera, dio un paso adelante especialmente propiciado por la entrada de Palomi al campo, que le dio un aire completamente renovado al equipo.

De hecho, a los cinco minutos de la reanudación un fallo garrafal de Rafa, que no se entendió con Facundo, dejó a Javi Borrego libre de marca y con la portería vacía para marcar, pero estaba demasiado escorado y no tuvo paciencia para definir bien. Era un aviso de los salmantinos, que querían más ante una Segoviana despistada tras el paso por los vestuarios. Al cuarto de hora una genialidad de Borrego dejó libre de marca a Jorge, pero su control no fue bueno y su tiro tampoco, por lo que una nueva ocasión se marchó al limbo.

Estaba enchufado el Santa Marta y la grada también creía en la remontada. En una falta lateral Julen decidió probar el disparo, que se fue alto, en lugar del centro, y más tarde un lanzamiento de Jorge no tuvo demasiadas consecuencias negativas para la portería de Facundo, que recogió el balón plácidamente. Ayrton y sobre todo Miguel también rondaron con mucho peligro el área contraria para haber matado el partido antes de tiempo, pero a la Segoviana le tocó sufrir porque Ramajo, en un mano a mano, echó el balón fuera con todo a favor. Al final la Segoviana mató en una contra con el tanto de Guille tras un pase de la muerte.