Saúl Craviotto: “Llevo dentro el gen ganador, me sale solo”

El palista, ganador de cuatro metales olímpicos, aspira a igualar a David Cal en los Juegos de Tokyo como el español más laureado • “El deporte me ha inculcado la competitividad”, dice

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El palista español Saúl Craviotto, en un acto publicitario reciente.
El palista español Saúl Craviotto, en un acto publicitario reciente. / E.P.
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El palista español Saúl Craviotto asegura que su “gen ganador” le sale “solo” gracias en buena parte a su padre, que fue el que le inculcó la pasión por el deporte y le permitió “forjar” una personalidad competitiva, aunque no a niveles “obsesivos”, y tiene claro que todavía queda mucho para estar en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 y el “sueño por cumplir” de igualar o superar a David Cal.

“Me sale solo ese gen ganador, lo llevo dentro. El deporte me ha inculcado una serie de valores y me ha forjado una personalidad. El haber hecho deporte lo he extrapolado a MasterChef, a hacer una oposición, al trabajo, a cualquier cosa en la vida. Tú forjas una forma de ser, que a mí el deporte me ha ayudado, y sí, soy competitivo. Tampoco a niveles obsesivos, no soy de los que si pierde… Me gusta ganar, me gusta la competición”, reconoce Craviotto, cuatro veces medallista olímpico.

El catalán recuerda que su carera no siempre ha sido “maravillosa”, ya que siempre hay “altibajos” y momentos de “tirar la toalla”. “Ha habido momentos negros y grises, de estar a punto de retirarme. Pero al final, cuando haces lo que te gusta y es tu pasión, la balanza siempre acaba yendo hacia el lado positivo”, añade.

“Incluso cuando me retire, voy a seguir entrenando, no al nivel de ahora porque estoy hasta las narices de hacer series y sufrir como un perro, pero nunca lo dejaré”, confirma el deportista.

El catalán no duda en nombrar el Mundial de 2015 celebrado en Milán como uno de los momentos más duros por no clasificarse para Rio 2016. “En el Mundial fallé, me quedé fuera de la final y fue como un bloqueo mental. Rafa Nadal lo ha dicho muchas veces, que se lesionó de cabeza, pues me pasó algo parecido, estuve como bloqueado, no tenía ganas de entrenar, me venía abajo. Somos seres humanos y tenemos nuestras cosas. Al final lo superé y saqué dos medallas un año después”, señala el deportista, que bromea diciendo que momentos malos y duros tiene “un par a la semana”.

Objetivos en Tokyo

De cara a Tokyo 2020, reconoce que todavía le es “complicado pensar” en esa cita porque es un “futuro muy incierto”. Con cuatro medallas olímpicas, en la capital japonesa podría superar al expiragüista David Cal, que suma cinco y es el deportista español más laureado a nivel olímpico.

“Lo tengo ahí como latente, es mi objetivo y mi sueño, pero voy paso a paso. Es que no estoy ni clasificado y estar hablando de medallas y ser el más laureado… Lo tengo ahí como un sueño por cumplir, pero estamos todavía en año clasificatorio. Tengo que clasificar y ya veremos cuando llegue el momento, aunque espero lograrlo”, revela.

Craviotto apunta a “cuerpo, mente y el pilar social” como los “tres pilares en la élite”. “El pilar físico es el más sencillo, a pesar de que la gente nos vea entrenar como bestias y piensen que lo peor es el entrenamiento y las lesiones. Lo complicado es trabajar bien la mente, saber controlar bien los nervios en una competición, controlar la presión de que todo el mundo espere de ti una medalla y estés en mitad de los focos. La mente es lo que marca la diferencia a la hora de competir”, expresa.

Ahora, está aprendiendo que “el pilar social” es importante, “el cuidar el aspecto de la familia y disfrutar del camino, no obsesionarte”. Además, desde su aparición en el programa de televisión MasterChef, que le “ha empujado muchísimo” y ha incrementado sus compromisos y eventos. “A veces estoy muy agobiado”, remarca. “Al final es adaptarse y no respetar tanto el descanso, que es lo que me está pasando ahora. Pero vendrán tiempos mejores”, aclara.

En este sentido, reconocimientos como el Premio Nacional del Deporte de 2016 “son las pequeñas píldoras de motivación” para continuar, al igual que “ver a los niños que te miran con ilusión, con pasión”, mientras que no olvida el apoyo de su mujer que “es lo suficiente inteligente” para saber que esta popularidad “es un momento que hay que aprovechar”, aunque “no deja de ser duro”, sobre todo por ser padre de dos niñas.