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Carlos Boluda-Purkiss logró ayer la victoria en su primer partido del torneo Open de Castilla y León frente al brasileño Orlando Luz por un agónico marcador de 7-6 7-6. Los dos set se decidieron en el tie-break a favor del español que consiguió imponerse tras más de dos horas en pista. Hoy le espera en la siguiente ronda el holandés Tallon Griekspoor.

«Ha sido un partido muy duro. Al principio no me sentía bien pero sabia que esto podía pasar porque el sábado pasado estaba en Denia jugando semifinales de un torneo con condiciones totalmente diferentes en tierra y a nivel del mar y aquí sólo pude entrenar el lunes. No me sentí mal pero un partido siempre es diferente. He empezado el encuentro mal pero él peor y me he puesto con break arriba. Me he empezado a sentir muy incomodo y he tenido que seguir y seguir hasta que he encontrado mi juego porque confiaba en que me podía llevar la victoria», explicó el tenista tras el partido.

Pero es que Carlos no es un jugador cualquiera ni un joven que está empezando en esto del tenis. Boluda fue apodado como ‘El nuevo Nadal’. Un apelativo que lejos de ayudarle, le perjudicó. El joven tenista, que ahora tiene 26 años, rompió todos los récords cuando era jugador júnior superando incluso los números de Rafa Nadal con su misma edad. Sin embargo, su andadura en las pistas no ha sido ni mucho menos un camino de rosas y ha tenido que superar lesiones, muchas dudas y depresiones para continuar jugando.

«Ahora físicamente estoy bien y me encuentro fuerte. Estoy centrado en hacer mis cosas para intentar jugar bien y si el otro me quiere ganar tiene que jugar mejor que yo. Si juego bien y pierdo le doy la mano y si juego bien y el que gana soy yo me voy contento a casa sabiendo que he hecho mi trabajo». Con esta filosofía de vida y de tenis Carlos ha conseguido superar sus miedos, sus baches y sus noches de insomnio después de haber sido uno de los jóvenes con más talento de todos los tiempos.

EL DAÑO DEL HALAGO EXCESIVO

Corría el año 2006 cuando un chico de apenas trece años empezaba a deslumbrar por sus increíbles números. En los corrillos de jugadores profesionales ya se empezaba a hablar de un alicantino que ganaba el prestigioso torneo de ‘Les petits AS’, el más importante para jugadores de 12-14 años, dos años de manera consecutiva teniendo el privilegio de haber sido el único junior en la historia que lograba tal hazaña. Este evento también lo ganaron en su día jugadores como Nadal o Ferrero.

Boluda empezó a ser conocido en todo el mundo y a tener sobre su raqueta las miradas de todos los aficionados, periodistas, publicistas y rivales del mundo del tenis. El mismo Nadal dijo sobre el alicantino: «Juega mejor que yo a su edad. Tiene todos los golpes». Fue ese el momento en el que nació el apodo, la eterna comparación de «El nuevo Nadal» referida a un niño que ya empezaba a despuntar. Una comparación que en lugar de reforzar su autoestima destruyó su carrera. La marca de ropa deportiva Nike firmó con él un contrato de patrocinio de diez años, algo que las grandes marcas solo firman con las futuras promesas. Nike siempre apoyó al tenista y cumplió con el contrato hasta el último día.

«Estoy centrado en hacer mis cosas para intentar jugar bien. Me encuentro fuerte»

Todos esos comentarios y halagos afectaron mucho al joven jugador. En su vida comenzaron a entrar muchas personas más por interés que por ganas de ayudar a un chico que en su plena adolescencia no sabía lo que estaba sucediendo a su alrededor, y fue precisamente en ese momento cuando las lesiones hicieron acto de presencia. Con 15 años una lesión en su muñeca le privó de disputar esos partidos que un chico de su edad necesita para seguir creciendo y poco después otra lesión en su muñeca, esta vez una fractura por estrés, casi puso el punto y final a su carrera.

Para cuando estuvo recuperado, su ilusión por el tenis había desaparecido. Incluso llegó a tener miedo de saltar a las pistas y disputar encuentros. Con mucha ayuda Carlos logró superar esa etapa de su vida y liberarse de las presiones que tenía acumuladas desde el pasado. Ahora, aparece en el puesto 426 del ranking ATP. En su mejor momento llegó a estar en el puesto 254 a base de conseguir buenos resultados en Futures y algún triunfo en Challengers, y se encuentra rodeado de las personas que realmente le quieren por lo que es y no por quien pudo ser. El alicantino quiere luchar por conseguir llegar lo más alto posible pero sin etiquetas ni comparaciones.