Imagen del partido disputado ayer entre el Zamora y la Gimnástica Segoviana en el campo Ruta de la Plata. / Juan Martín.
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La Gimnástica Segoviana cayó con contundencia ante el Zamora en un encuentro en el que la defensa visitante se mostró excesivamente errática, debilidad que le valió para perder 3-0. Pese a ello, los segovianos generaron ocasiones claras para haber podido cambiar el signo del encuentro, pero el meta local, Jon Villanueva, con tres intervenciones milagrosas en la segunda mitad, fue fundamental en la victoria rojiblanca.

El partido comenzó intenso en ambas áreas, los dos conjuntos, que se postulan como candidatos para obtener el título de liga, no querían dejar pasar ni un solo segundo para herir a su rival e iniciar esta primera jornada con victoria. Tras unos primeros compases algo desacertados por parte de ambas escuadras, el Zamora tomó al batuta del encuentro y empezó a acercarse a la portería de Christian. El juego por banda derecha fue la forma elegida por los rojiblancos par intentar progresar. Parra, con incursiones desde el campo local, y Carlos Ramos, que se descolgó por ese costado en los primeros compases del encuentro, consiguieron varios saques de esquina que los zamoranos no atinaron a rematar.

Rondaba el minuto diez de encuentro y a la Segoviana, como ocurrió con una parte de la iluminación situada encima de referencia, se le apagaban las luces. El empuje local, siempre por bandas, había conseguido acular al equipo hoy vestido de rosa. El Zamora CF atacaba con una disposición de 4-1-4-1. Por su parte, la Segoviana se mantenía firme en fase defensiva y aprovechaba las pérdidas del conjunto de David Movilla para salir en tromba hacía el área de Jon Villanueva. Una falta al borde del área rojiblanca, ejecutada por el lateral izquierdo Rubén, fue la ocasión más peligrosa para la Segoviana en los primeros 20 minutos de juego. Por su parte, el Zamora insistía sin mucho acierto por las bandas. Pero en el minuto 22 la formación local aprovechó una pérdida en salida de balón de la Segoviana para que Dani Hernández filtrara su primer balón por el interior que recibiría Garban, el cual controló y con sangre fría acertó a colar entre las piernas de el guardameta visitante para inaugurar el marcador.

El primer revés para la formación de David Movilla llegó a la media hora de partido. Garban sufrió un encontronazo con un juagdor de la Segoviana y se lastimó en la clavícula y tuvo que abandonar el campo. Mientras tanto, la Segoviana intentaba, a trancas y barrancas, acercarse al área local, pero la dupla de centrales Piña-Asiel se mostraban infranqueables y Villanueva era un mero espectador de lo que ocurría en el Ruta de la Plata. El único recurso de los fosforitos era intentar disparos desde larga distancia que no conseguían intimidar al portero rojiblanco.

Ya en el tiempo de descuento Dani Hernández aprovechó otro robo en la salida de balón de la Segoviana para plantarse delante de Christian y batirlo para poner el 2-0 en el marcador. Tras el descanso, la Segoviana salió con fuerzas renovadas y en apenas tres minutos de juego la formación visitante puso en apuros a Jon Villanueva en dos ocasiones. En la primera, un disparo desde la frontal obligó al meta rojiblanco a despejar por línea de fondo. A la salida del córner, Javi Calleja tuvo una triple ocasión que acabó mandando a las nubes después que el cancerbero local interceptase sus dos primeros lanzamientos.

El Zamora no se dejó amilanar y mantuvo el empuje de la primera mitad. Asiel, a la salida de un córner a favor, y Rubiato tras un centro por banda izquierda de Escudero, puideron ampliar la ventaja local y sentenciar el encuentro, pero la velocidad del balón -cargado de agua por la tormenta- les jugó una mala pasada.

Tronaba el cielo y el fondo sur se hacía eco. La afición rojiblanca apoyaba a su equipo cuando, en el minuto 58, de nuevo apareció Jon Villanueva para salvar a los suyos con una doble parada a los atacantes de la Segoviana. El Zamora había sido mejor hasta el momento, pero sin Villanueva bajo palos la ventaja sería mucho más exigua.

El entrenador visitante, Manu González, buscaba un revulsivo en el campo e introdujo a Elías y Gómez. Se acercaba el minuto 70 de juego y el conjunto rosa encadenaba llegada, más por empuje y garra que por un juego excelso. Mientras, David Movilla, que se percataba de la situación se desgañitaba en la banda intentando organizar a los suyos y, quizás, pensando en introducir alguno de los dos cambios que le restaban para dar piernas a un evidentemente cansado Zamora CF.

La Segoviana, que se había hecho con la posesión de la pelota pero no con el dominio del encuentro, insistía en salir jugando desde atrás. Se nota que el técnico visitante quiere implementar este sistema y que todavía se encuentra afinando, pero sus centrales mostraban evidentes dificultades para ejecutar el plan. La guinda del pastel que horneó esta noche el Zamora CF llegó en el minuto 82, en una contra surgida de un córner en contra, y dirigida por Sergio García, Escudero se plantó en el área rival y delante del portero, que salió a cubrir la incursión del fichaje rojiblanco, ejecutó una perfecta vaselina que sumó el tercer tanto y último al electrónico (3-0).