El ala del Naturpellet Segovia Eduardo Cubero ‘Edu’ termina una jugada ante el guardameta Álex González y la defensa del Inter Movistar. / KAMARERO
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Comparando el partido en los términos del dominio y el control el protagonista claramente fue el Inter, pero si la equiparación gira en torno a las armas que empleó cada uno -los visitantes con calidad y poderío físico y los locales a golpe de trabajo y casta-, el Naturpellet recibió demasiado castigo (1-5) en el duelo que cerró el año en el pabellón Pedro Delgado. El conjunto segoviano, al no poder competir en presupuesto económico ante un gigante potencial, sí lo hizo sobre la pista bajo las aristas de la concentración, un esfuerzo extra y el hecho de cometer el menor número de errores en defensa. Le faltó dar con la tecla del rédito, un factor que se resiste esta temporada y que aprovechó el rival en la segunda parte, justo cuando más metido esta el cuadro blanquirrojo. Pudieron incluso empatar, pero la dimensión del equipo de Torrejón de Ardoz copa todos los vértices en el límite de las situaciones complicadas. Más allá del resultado final, los hombres de Diego Gacimartín ofrecieron una buena imagen frente a una plantilla de máximo nivel.

El técnico segoviano salió con un quinteto muy en el tipo de Segovia, con jugadores de la casa, que pese a su juventud sostienen el peso del equipo: Chus, Álvaro López, Álex Fuentes y Buitre, con Thiago Soares bajo palos. Jesús Velasco, por su parte, se presentó en el ‘Perico’ con un esquema muy vertical, sujetado por los componentes que más regularidad están aportando a la plantilla interista esta temporada: Pola, Gadeia, Ricardinho y Borja, con Álex guardando la meta. En los primeros trances el Naturpellet se sacudió la presión inicial con un disparo potente de Chus, que despejó Álex pero que sirvió para dotar de intensidad el planteamiento local. El conjunto de Velasco pronto tomó las riendas del encuentro, con acciones rápidas que obligaron al Naturpellet a mantener la concentración al máximo sobre los patrones de liderazgo de López y Buitre.

Por otro lado, Borja dispuso de dos claras ocasiones para el cuadro madrileño, que marcaron la tónica de los visitantes. El sistema de 3-1 posibilitó ganar las marcas a los jugadores del Inter y finalizar con tiros lejanos, aunque no terminaban de ver puerta claramente. Con la entrada de Quevedo en pista, el plantel segoviano dio un paso hacia adelante en el aspecto creativo.

Las rotaciones de Velasco tuvieron un denominador común: fijar a sus hombres de envergadura en la posición de pívot, con Humberto y Solano, en aras de las asociaciones en forma de pared con el resto de integrantes. Aguantó el equipo de Gacimartín, pese a encontrar dificultades a la hora de sacar el balón con un dubitativo y nada seguro Soares. A pesar de no dar con el tino de cara a gol, el Inter persiguió su objetivo y fue de penalti cuando Borja logró descorchar el marcador (0-1).

Pese a ir por delante, el cuadro visitante no terminó de gozar de comodidad y, aunque las llegadas del Naturpellet eran intermitentes y sin un peligro determinante, dejaban un resquicio a la opción de empatar en cualquier momento. La confianza de los locales fue a más, al ver que el Inter ya no golpeaba tan constantemente y, cuando lo hacía, Soares sacaba pecho con acierto. El entrenador segoviano fue dando cabida a todos sus hombres y el componente del filial Julio Miguel entró en las rotaciones como uno más del primer equipo, ejerciendo un papel ajustado a lo que pedía el choque y sin fisuras. Se entró en la desembocadura del primer tiempo y el trabajo de garra la plantilla blanquirroja quedó un tanto difuminado al recibir el segundo gol, a cuenta de Pola, que se aprovechó de la imprecisión de Soares con los pies para ganarle la partida (0-2).

En la segunda parte, ambos entrenadores tomaron parte con significativos cambios respecto a los cinco del principio. Chus, Fuentes, Iago Rodríguez y Antonio Diz se vieron las caras de inicio con Ortiz, Daniel, Ricardinho y Humberto. Rodríguez, que apenas había tenido protagonismo en los primeros 20 minutos, se mostró muy activo y estuvo incluso a punto de recortar distancias, de no haber sido por la intervención del guardameta Álex. El Naturpellet imprimió intensidad a su propuesta, mientras que al conjunto visitante le costó entrar en el segundo tiempo. Una jugada colectiva entre Fuentes y Diz dejó solo a Chus en boca de gol y los de casa lograron así el 1-2.

Momento de transiciones por ambos bandos, con un cuadro blanquirrojo labrado a conciencia. Mantuvo sus opciones, pero la corpulencia física de los integrantes del Inter era todo un gigante a traspasar. Gadeia en ese aspecto se movió sin ningún tipo de achantes. El propio jugador brasileño recibió un balón a la altura del doble penalti y a la media vuelta se sacó un potente y ajustado disparo que valió el 1-3. Pese al revés, el Naturpellet no volvió la cara y dispuso de una doble ocasión de Fuentes y Edu para haberse metida en la lucha por el empate. Sin embargo, Ortiz y Daniel con dos tiros desde fuera del área, que acabaron en goles; extinguieron las opciones de los locales de forma casi continuada en torno al minuto 30 (1-5).

Con ese resultado se estancó el enfrentamiento y, aunque los dos equipos tuvieron oportunidades, no fue hasta que restaron tres minutos para el final cuando el enfrentamiento presentó un rumbo distinto con la inclusión de López como portero-jugador por parte de los locales, aunque sin inquietar al contrincante. Finalmente, los de Torrejón cerraron la contienda en 1-5 ante la ovación del respetable hacia los dos conjuntos.