De otra época

La Segoviana le hizo un destrozo al Santa Marta con un más que efectivo juego de ataque

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“Venir a lo que ha venido a jugar el Santa Marta, y que te lleves siete, justifica el autobús que suelen poner al borde de su área los equipos que llegan a La Albuera”. La frase, pronunciada por Javier de Andrés, compañero de profesión y columnista de El Adelantado, viene a resumir lo que fue el encuentro que, en la tarde de ayer, acabó con una goleada de otro tiempo del conjunto gimnástico sobre un joven conjunto charro, que aguantó los palos en forma de goles, hasta que se acabó viniendo abajo definitivamente.

El partido tuvo el arranque soñado por la Segoviana, el más horrible para el Santa Marta, y el inesperado para los aficionados que llegaron un pelín tarde al campo de La Albuera, porque no se había cumplido el primer minuto de partido cuando el portero Miguel Ángel cometió el primero de sus importantes fallos del día al ponerle la pierna a Ayrton cuando éste trataba de que el balón no se perdiera por la línea de fondo. El penalti, tan claro como ridículo, le dio a Calleja la oportunidad de poner el 1-0 cuando casi la mitad del millar de aficionados presentes en La Albuera aún no se habían sentado.

Lógicamente, el gol le cayó fenomenal a la Segoviana, y todo lo contrario que a su oponente, que durante una decena de minutos sufrió para no encajar el segundo. Carlos sacó en la misma línea un remate de Calleja en el segundo palo, y poco más tarde el propio Miguel Ángel superó a Ayrton en un mano a mano que puso en evidencia la superioridad del equipo de casa sobre el rival en cuanto el balón llegaba a los tres cuartos de campo, donde Ayrton y Calleja, pero sobre todo Quique, desarbolaban una y otra vez a la zaga visitante.

El efecto gaseosa del 1-0 terminó pasándose, y poco a poco el Santa Marta le fue negando el balón a la Segoviana, comenzando a llevarlo a las zonas de peligro sobre el marco de Facundo, que se dispuso a ganarse el sueldo mostrando seguridad en un lanzamiento de Julen, se llevó la ovación del respetable cuando sacó por dos veces un mano a mano con Rivas, en otro error del central azulgrana sólo comprensible porque tenía el sol de cara, y rubricó su buen primer tiempo despejando un remate de Revilla, que entró por la banda izquierda superando a Javi Marcos que echó de menos algo de ayuda de Quique en tareas defensivas.

Pero es que Quique estaba en otras cosas, y así cuando Ayrton (partidazo el suyo) presionó a Miguel Ángel en la salida del balón, estuvo atento para recogerlo, encarar al guardameta y elevarle la pelota en una impecable cuchara. El ‘9’ gimnástico remachó el 2-0 a medio metro de la línea de gol, con el Santa Marta reclamando al línea fuera de juego por no echarle en cara a su portero otro error.

El segundo tanto gimnástico volvió a descomponer al equipo charro, que agradeció la llegada del descanso, porque antes de que el árbitro señalara el camino de los vestuarios bien pudo haber pitado un penalti por un evidente agarrón a Anel. Y es que el Santa Marta fue generoso en el trato al balón, algo muy de agradecer por el espectador, pero también con el contrario, algo que agradeció la Segoviana, ya que salvo ese cuarto de hora de la primera parte, los azulgranas siempre tuvieron un segundo (o algo más) de tiempo para pensar lo que hacer con el balón. Y eso, ante un equipo con jugadores de tanta calidad, es un riesgo que en no pocas ocasiones acaba pasando factura.

Y esa factura fue la que comenzó a pagar el conjunto visitante en un segundo tiempo que se inició con un remate alto de Miguel, y con el tercer gol local, después de que Ayrton cabeceara a las mallas un centro de Dani Calleja. Decir que Miguel Ángel pudo hacer algo más sería cebarse con el portero salmantino, que verdaderamente no tuvo su día.

El 3-0 fue el principio del fin del Santa Marta, que quería ser intenso en la presión con sus delanteros, para ser algo blando en su centro del campo, y más tierno que el Día de la Madre en su línea defensiva. Tanto fue así que, antes de que a Calleja le hicieran otro penalti tan claro como el del primer minuto del partido, la Segoviana dispuso de varias ocasiones muy claras para hacer el cuarto, incluyendo un remate al palo de Miguel y otra ocasión del propio Calleja que sacó el portero. Roberto marcó desde los once metros, y los visitantes miraron al reloj pidiendo misericordia.

No la encontraron, ni en Facundo que hizo la parada del partido ante el perfecto cabezazo de Puerto en la única acción meritoria del Santa Marta de todo el segundo tiempo, ni Ayrton, que culminó su hat trick rematando desde la frontal una gran jugada personal de Domingo. Además, los cambios de la Segoviana entraron con hambre, y así Dani Arribas hizo el sexto tras otra brillante acción por la banda derecha, y Miguel redondeó uno de sus partidos más completos como azulgrana marcando el séptimo tanto.

Teniendo en cuenta que la entrada costaba un euro para las aficionadas, éstas abonaron (más o menos) 14 céntimos por gol, así que hubo una buena salva de aplausos para la actuación de la Segoviana al final del partido. Por cierto, los azulgranas recuperan la primera plaza, ya que ahora superan en el average al Zamora. Que esto será secundario para algunos a estas alturas de la Liga, pero quizá no para todos.