Vecinas molestas en San José

Los vecinos denuncian la proliferación de cucarachas e insectos en varias zonas del barrio durante la noche, y reclaman un mayor celo en el cuidado de los patios

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Llegan todos los veranos. El calor y la noche las hacen surgir desde los más abruptos rincones en los que se ocultan durante el día y su presencia preocupa a los vecinos de San José. La proliferación de cucarachas ha hecho saltar la alarma en un barrio donde los esfuerzos realizados por el Ayuntamiento para adecentar plazas y patios parecen haber caído en saco roto merced a la aparición de estas incómodas visitantes estivales.

Las altas temperaturas diurnas y las cáldas noches de verano han sido el caldo de cultivo necesario para la aparición de estos desagradables insectos, siempre asociados por el clamor popular a problemas de higiene. Daniel Peromingo, integrante de la Asociación de Vecinos del barrio y activo denunciante de sus problemas en las redes sociales, explicó que desde primeros de junio «estos bichos están campando a sus anchas por todo el barrio».

Aunque no puede hablarse en absoluto de una plaga, el hecho cierto es que no es difícil encontrar numerosas cucarachas desde el atardecer a la madrugada, que eligen las rendijas de los muros de los patios y parterres como guarida para salir por la noche.

Peromingo señaló que algunos vecinos han encontrado estos insectos en los portales de sus vivendas procedentes de la calle, y expresó su preocupación por que su presencia pueda incrementarse, aunque el alivio térmico y la lluvia de los últimos días puede haber servido como freno. «Para nosotros, las cucarachas son un síntoma de la sensación de abandono que tenemos en el barrio por parte del Ayuntamiento -explicó Peromingo-, donde los políticos municipales han llegado para hacerse las fotos en las obras y después olvidarse de su mantenimiento».

Prueba de esta sensación es, en opinión del portavoz vecinal, el estado en el que se encuentran algunos de los patios, donde existen papeleras rotas y suciedad acumulada, o la plaza de Ramiro Ledesma, cuya remodelación abordó el anterior equipo de Gobierno.

Sobre este recinto, Daniel Peromingo indicó que un buen número de los bancos allí instalados permanecen «casi inutilizados» debido a la suciedad acumulada por las deposiciones de los estorninos que anidan en los árboles de la plaza.

«Si bien es cierto que en ocasiones los servicios de limpieza pasan por aquí para limpiarlos, no es menos cierto que por las tardes es imposible sentarse en ellos, porque están llenos de mierda», aseguró.

«Es verdad que en los últimos años el Ayuntamiento ha hecho muchas y buenas cosas en el barrio -aseguró- pero se trata de mantenerlo durante todo el año, porque nosotros también pagamos los impuestos como los vecinos del centro histórico».