Hospital General de Segovia. / kamarero
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La Asociación de Victimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa) y el sindicato de enfermería SATSE han denunciado la situación de las enfermeras del Servicio de Admisión del Hospital que son ‘obligadas’ a realizar el Consentimiento Informado previo a la realización de una Resonancia Magnética de forma telefónica.

Según indican, desde el pasado 26 de junio de 2019 en el Servicio de Admisión y Documentación Clínica del Complejo Asistencial se está llevando a cabo un procedimiento “cuanto menos irregular, para cumplimentar los cuestionarios de salud previos necesarios para la realización de una resonancia magnética, ya que dichos cuestionarios se hacen vía telefónica, lo que no garantiza la seguridad del paciente”. Este procedimiento surge con la finalidad de evitar alteraciones en las agendas del Servicio de Resonancia (anulación de la cita por no poder realizar la prueba), listas de espera y situaciones de riesgo para los pacientes. Y tras lo acordado por la Dirección Médica del Complejo Asistencial de Segovia, se decide emitir unas instrucciones dirigidas a las enfermeras de dicho servicio para proceder a la cumplimentación del cuestionario de seguridad de Resonancia Magnética (RM), como algo previo e imprescindible a la asignación de una cita para ese Servicio.

SATSE considera que el procedimiento no se está llevando a cabo conforme a la Ley sobre la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica y que, “lejos de aumentar la seguridad del paciente, lo que hace es disminuirla notablemente”. Además señalan que cumplimentar el cuestionario por vía telefónica (…) supone un grave riesgo para el paciente, puesto que no asegura la identidad del paciente y la comprensión de la información que está recibiendo”. Además, las llamadas son realizadas sin ninguna medida de seguridad, como podría ser la grabación de la conversación. Por todo esto, existe la posibilidad de que la información reflejada en dicho cuestionario no sea veraz, lo que podría suponer un grave problema de seguridad para el paciente.

Dicen que a dos enfermeras de este Servicio de Admisión se las intentó “coaccionar y amenazar” por parte de la Gerencia porque decidieron realizar la cumplimentación del cuestionario por otra vía alternativa (fax) a un centro de salud, en beneficio del paciente.