Los jóvenes asistentes al pregón dispararon las gaseosas nada más darse el inicio oficial a las fiestas del barrio. / Nerea Llorente
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Llegó uno de los momentos más esperados del verano segoviano. San Lorenzo ya está en fiestas. El barrio de la capital se viste seis días de celebraciones, convirtiéndose en el centro de la diversión, la juventud y el despiporre con un ambiente festivo que nada tiene que envidiar a otros eventos del calendario social.

Ayer se dio el chupinazo inicial a casi una semana de amigos, refrigerios, comidas y música, mucha música. Las peñas aguardaron en la plaza de San Lorenzo, perfectamente ataviada para la ocasión con banderas, guirnaldas y confeti, para el inicio oficial de las fiestas. Sobre el escenario, Jesús García Zamora, Alcalde accidental, acompañado por miembros de la corporación municipal, saludó a los vecinos del barrio y deseó las mejores fiestas posibles a todos los presentes.

Sus palabras dieron paso al pregón de José María Ruiz, del Restaurante José María, en el que congratuló a todos los que hacen posible cada año que estas fiestas continúen como una de las grandes tradiciones de Segovia. “Sois dignos de felicitación porque sacar adelante este gran programa de festejos y eventos culturales es necesario tener mucho empeño, dedicar tiempo y esfuerzo para coordinarlo y mantenerlo”, señaló el afamado hostelero.
Asimismo, aseveró el orgullo que siente por estar tan en contacto con el barrio, gracias a su vinculación con amigos, clientes y proveedores de San Lorenzo. “Cuando me preguntaron por qué me han elegido pregonero, respondí que no lo sabía, pero si me sentía muy orgulloso de mi vinculación”, afirmó.

Pero, sin duda, su mayor vinculación con San Lorenzo está en su familia. Sus hijos y nietas, que le observaron desde la plaza, están integrados en las peñas y forman parte del vecindario. A su vez, elevó la figura del patrón, San Lorenzo, “también patrón nuestro de los asadores y cocineros, un santo universal de todo el mundo”.

Al mismo tiempo, recordó familias y empresas muy relacionadas con las calles que viven sus días grandes, en “un cariñoso y respetuoso homenaje a personas y familias bien reconocidas, como los Maroto; los Merinos, hortelanos de famosas huertas; la familia Cerezo, marmolistas y canteros; o los hermanos Muñoz, presentes en la fontanería”.
No quiso perder la oportunidad tampoco de acordarse de puntos icónicos del barrio, como el Monasterio de San Vicente el Real, “de cuya huerta sacamos las frambuesas para nuestros postres durante el verano”; o la alameda, “por donde paseaba Antonio Machado”; para terminar con La Casa de la Moneda y el Gran Monasterio de los monjes del Parral.
Diez minutos de intervención que José María Ruiz finalizó con el característico ‘viva San Lorenzo’ que sirvió de inicio oficial a estas Fiestas de San Lorenzo. En este momento estalló la felicidad y las celebraciones, con las gaseosas volando por el cielo segoviano y la espuma dando la nota colorida, gracias a la Peña La Traición, que cumple quince años y quiso celebrarlo con esta fiesta de la espuma improvisada.

No finalizaron ahí las celebraciones, pues tras el pregón prosiguió el desfile de peñas, amenizado por la batalla entre las charangas ‘Cucu Band’ y ‘Jaleo’, recorriendo las icónicas calles del barrio. Desde la plaza, pasando por la calle de las Nieves, a través de la Vía Roma para llegar a la Alamedilla Mariano Contreras. Los disfraces más irreverentes y las pancartas más curiosas acompañaron a todos los peñistas en este divertido trayecto, tras el que todos pudieron disfrutar de tortillas de patatas y la música en directo de Dj Truxo. La verbena a cargo de la Orquesta Tanzania, de vuelta en la plaza, cerró una intensa jornada de celebraciones, pero las fiestas no han hecho más que comenzar.