La Inspección de Consumo regional recibió 147 denuncias en Segovia

El organismo realizó 513 actuaciones en la provincia en 2014, 154 de ellas referidas a los productos alimenticios, 337 a los industriales, y más de una veintena a los servicios.

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La Inspección de Consumo realizó en el año 2014 casi 14.000 acciones en Castilla y León, concretamente 13.894, entre las que se incluyen 1.055 tomas de muestra de productos o inspecciones de oficio. “Unas cifras importantes, que da idea del enorme trabajo y esfuerzo que tienen que hacer los 35 inspectores activos con que cuenta la Junta en este momento, y motivo por el que pedimos que se cubran los 55 puestos que recoge la relación de puestos de trabajo, a pesar de que esa plantilla ya ha quedado claramente insuficiente, ante las necesidades y las demandas que han generado un nuevo comercio globalizado, con nuevas herramientas tecnológicas”, explicaron desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSF-F).

En la provincia de Segovia, según los datos aportados por el sindicato, se realizaron durante el pasado ejercicio 513 actuaciones por parte de los inspectores de consumo, la mayoría de ellas relacionadas con los productos industriales (337); 154 en relación a los productos alimenticios; y las 22 restantes, a los servicios.

En cuanto a las tomas de muestra o inspecciones de oficio, el total en la Comunidad llegó a 1.055. Este tipo de actuaciones se programan previamente a principios de año. En Segovia, se realizaron 62, repartidas entre productos alimenticios (34) y productos industriales (28).

Asimismo, los datos facilitados por CSI-F, ponen de manifiesto que durante el pasado ejercicio llegaron a la Inspección de Consumo de la Junta un total de 3.277 de las denuncias planteadas por los ciudadanos. De ellas, 147 se registraron en Segovia, de las cuales 97 tenían que ver con los servicios; 45 con los productos industriales; y 5 con alimentos.

Respecto a las denuncias que se resolvieron en 2014, en la provincia ascendieron a 110 —lo que supone el 3,5 por ciento de las solventadas en toda la región—, también la mayoría referente a los servicios, 66; el resto se repartieron entre productos industriales, con 39, y alimenticios, con 5.

Por otro lado, en la Comunidad ascendió a 472 el número de expedientes sancionadores incoados en 2014, de los cuales solo cinco se registraron en Segovia. De éstos, tres estaban relacionados con el sector de la alimentación; uno era no alimentario; y el último, de servicios. Respecto a los expedientes sancionadores resueltos el pasado año por Inspección de Consumo, en Segovia solo sumaron cuatro, todos ellos relacionados con la alimentación. En el total de Castilla y León se resolvieron 414 expedientes sancionadores.

La actual Relación de Puestos de Trabajo (RPT) prevé unos ratios que van de las 27.893 personas, para cada uno de los 6 inspectores de la RPT en Palencia, a los 54.405 consumidores de cada uno de los 9 inspectores que la RPT prevé para León, según el comunicado de CSI-F. “Sin embargo, como faltan 20 plazas sin cubrir en la Comunidad, los ratios se disparan hasta llegar a que toda la población de la provincia de Ávila (unas 170.000 personas) y la de Soria (94.000) sólo cuentan con un inspector de consumo”, denunció.

Respecto al reciente concurso que se ha resuelto provisionalmente, se han quedado sin cubrir —respecto a la RPT— dos plazas en Segovia, además de otras tres plazas en Ávila, tres en Burgos, dos en León, tres en Palencia, tres en Salamanca, dos en Soria y dos en Zamora (donde se ha reducido una plaza tras el concurso de enero), criticó el sindicatos. Valladolid es la única provincia que, tras el concurso, contará con las mismas plazas que la RPT, es decir, once.

Denuncian la falta de inspectores.- La Central Sindical Independiente y de Funcionarios

(CSI-F) exige, a través de un comunicado público, “más plazas de inspectores y más profesionalización en las jefaturas provinciales de Inspección de Consumo”, coincidiendo con la aprobación de una nueva Ley del Estatuto del Consumidor, que pretende proteger mejor a los vecinos.

Y es que, teniendo en cuenta que la Inspección de Consumo realizó en 2014 un total de 13.894 actuaciones (entre las que se incluyen 1.055 tomas de muestra de productos o inspecciones de oficio), esto pone de manifiesto “el enorme trabajo y esfuerzo que tienen que hacer los 35 inspectores activos con que cuenta la Junta en este momento, y motivo por el que pedimos que se cubran los 55 puestos que recoge la relación de puestos de trabajo, a pesar de que esa plantilla ya ha quedado claramente insuficiente, ante las necesidades y las demandas que han generado un nuevo comercio globalizado, con nuevas herramientas tecnológicas”.

Asimismo, defendieron las inspecciones de oficio, que se programan a principios de año, porque el trabajo preventivo “evita fraudes y otros problemas en las compras y acciones comerciales, que de otra manera acaba en denuncias de los consumidores, pero cuando ya no hay remedio”. Y es aquí, aseguraron desde CSI-F, donde más se nota la falta de inspectores, porque la tramitación y resolución de las denuncias de los ciudadanos es prioritario, respecto a la vigilancia, porque la normativa hace hincapié en la resolución de las denuncias que se presentan.