La generalización de las terrazas a lo largo de todo el año motiva que el sector reclame nuevas posibilidades. / Kamarero
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“Algún tipo de separación se puede entender pero hacer ‘ranchitos’ privados en la zona histórica es un planteamiento que no contempla el Gobierno municipal”. Así ha contestado la alcaldesa, Clara Luquero, a las aspiraciones del sector de hostelería en la ciudad para que la futura ordenanza municipal contemple la posibilidad de que las terrazas puedan aislarse o cerrarse completamente para, entre otras cosas, combatir las bajas temperaturas durante los meses de invierno y que sus clientes puedan seguir disfrutando del servicio en el exterior de los locales.

Se trata de una de las reclamaciones que el presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Roberto Moreno, plantea de cara a la ordenación de la ocupación de la vía pública con terrazas de hostelería en la ciudad.

Moreno sostiene que “hay turismo todo el año, y por eso mi lucha con que las terrazas puedan estar instaladas de manera permanente y puedan ser cerradas para los inviernos que son más duros o los meses más fríos. La gente viene en puentes y fechas señaladas y cada vez se juntan más en los restaurantes y viven más la calle durante todo el año”.

La regidora segoviana recuerda que la modificación de la ordenanza que regula la ocupación de la vía pública con terrazas quedó interrumpida con la conclusión del anterior mandato corporativo.

La anterior concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras –la regulación de las terrazas continuará dentro de esta área municipal, ahora con el concejal socialista Miguel Merino al frente– “lo dejó bastante avanzado pero hay que retomarlo, ponerse nuevamente con ello, como con muchos otros asuntos”, explica Luquero, quien añade que no hay un plazo previsto para la entrada en vigor de la ordenanza con las modificaciones que se introduzcan.

En cualquier caso, insiste en que las cuestiones a incorporar “se irán consensuando en la medida de las posibilidades”.

Afirma la alcaldesa que “ante el planteamiento los hosteleros quieren… el de la ciudad es conciliar lo que pueda convenir a la hostelería con el interés general; es decir, no va a ser nunca lo que los hosteleros quieran y ya está”.

Abunda en este argumento al decir que, como Gobierno municipal, su responsabilidad es no perjudicar los intereses “de un sector económico importante como la hostelería, generador de empleo” pero siempre teniendo en cuenta primero el interés general y “en esa línea trabajaremos”, añade.

Separación

La solicitud planteada esta misma semana por el presidente de la AIHS puede colisionar, en su opinión, con ese interés general. “No parece coherente llenar de ‘ranchitos’ privados el espacio público de una ciudad Patrimonio Mundial”, insiste la alcaldesa, aunque se aviene a admitir “alguna separación, con cierta estética”.

En el sector de hostelería de la capital segoviana preocupa también que la futura ordenanza pueda modificar el régimen actual en cuanto al mobiliario de terrazas, obligando en todos los casos a guardarlo cuando fuera del horario de apertura dentro de los establecimientos o en locales cerrados.

Luquero comenta que son cuestiones a estudiar, sin que todavía pueda darse por definitiva ninguna. “Siempre hay un término medio entre dejar las sillas apiladas y atadas a un sillar del siglo XVII, con una lona azul y en una zona próxima a la Catedral, como en algún caso se han dejado cuando un empresario de hostelería está de vacaciones, y otras opciones, todo tiene un punto medio”, aclara.