El acto inaugural ha incluido un concierto en el que han participado profesores y alumnos del curso internacional que organiza Ágora desde hace 23 años. / Kamarero
Publicidad

Con un concierto que incluía la canción de Bobby Mcferrin ‘Grace’, un tema tradicional japonés, y piezas corales de Mendelssohn, y Brahms, con el acompañamiento al piano de Rodrigo de Luis y Marcelino López, respectivamente, se iniciaba la vigésimo tercera edición del Curso Internacional de Canto Coral, Técnica Vocal y Dirección Coral que organiza Ágora. Voces que llenaron el Ágora del Campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid la tarde del sábado de un fin de semana muy coral pues volverán a ser protagonistas este domingo en el cierre del ciclo de ‘Música en el Parque del Reloj’ que organiza la Concejalía de Cultura.

En definitiva, no podía tener mejores expectativas este curso internacional, ya que el concierto participativo programado para las nueve del domingo en el barrio de Nueva Segovia está ligado al mismo. En él participarán profesores y alumnos del mismo, junto a la Coral Ágora y la Escolanía de Segovia, además de buscar la complicidad del público.

María Luisa Martín, directora de Ágora, de la Escolanía –esta última dentro de la Fundación Don Juan de Borbón– y también del curso, ha destacado la participación en ambos eventos, así como en el concierto de clausura, de profesores y alumnos de la actividad formativa.

En la actuación de esta tarde han sido figuras como Paul Smith, a quien Martín considera una de las grandes novedades en esta edición del curso, así como Celia Alcedo, ambos profesores de técnica vocal y canto solista, o ella misma, quienes llevaron el peso del concierto, aunque también participaron algunos alumnos “que tienen más recorrido”, en palabras de la directora.

En definitiva, se trató de una exhibición de todas las “destrezas” con espacio incluso para la experimentación, ya que Smith, utilizó un instrumento llamado looper, que reproduce voces en directo, con capas y capas de voces superpuestas.

En cuanto al concierto de mañana domingo, Martín dice que el canto coral al aire libre “no tiene el mismo rango que cuando se hace en un auditorio o en una iglesia”. En este sentido, añade que se trata de llevar esta música a la calle y a todos los ciudadanos. “Siempre ha sido un estilo que parece dirigido a personas entendidas en la materia y queremos demostrar que no es así, que es un estilo de música asequible a todo el mundo, de ahí que invitemos a la participación, que quienes asistan al concierto se quiten un poco la vergüenza, porque la música coral abarca a todo tipo de gente, no hace falta tener grandes condiciones para el canto”, comenta.

Apunta Martín que las obras que se interpretarán se prestan a esa participación y al movimiento: juegos, canciones populares, espirituales negros… “Lo más importante es que es será una actividad muy divertida, muy entretenida y seguro que vamos a pasar un buen rato en el que todo el mundo va a sentirse igual de artista que los componentes de las formaciones que estemos en el escenario”, promete.