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A falta de los datos oficiales sobre la perimetración, el incendio de pastos y monte bajo que asoló en la tarde del domingo el término municipal de Torrecaballeros ha arrasado una superficie  próxima a las 65 hectáreas, según las estimaciones realizadas sobre el terreno por los técnicos que  a la hora del cierre de esta edición continúan trabajando en la zona para completar la extinción total de las llamas.

Aunque el trabajo realizado por el operativo destacado en la zona consiguió en pocas horas la estabilización del incendio, hasta las cuatro de la madrugada de ayer lunes no se dio por controlado. Así, la labor realizada por  un técnico, cinco agentes, tres cuadrillas de tierra, cuatro autobombas, un bulldozer, y las dos cuadrillas helitransportadas durante la noche dio sus frutos y consiguió el control total de la superficie. Según la información facilitada por el Ayuntamiento de Torrecaballeros a través de las redes sociales, los trabajos continuaron durante toda la jornada de ayer sobre todo en labores de refrescamiento del terreno y la vigilancia sobre algunos ‘puntos calientes’ situados en las zonas de monte bajo, con el objetivo de evitar cualquier reproducción de focos. La significativa bajada de las temperaturas y la ausencia del viento se aliaron con los trabajos de extinción, y las previsiones de lluvia en la noche de ayer y la madrugada de hoy pueden ser determinantes para que el fuego sea declarado extinguido incluso a lo largo del día de hoy.

En declaraciones a Radio Segovia, el alcalde de Torrecaballeros Rubén García agradeció el esfuerzo de todos los medios técnicos y humanos empleados en la extinción del incendio, así como la colaboración de los vecinos del pueblo, que de forma voluntaria participaron en las labores de extinción.

En cuanto a las causas del incendio, el alcalde rehusó aventurar alguna hipótesis, aunque indicó que la posibilidad de una negligencia “no puede descartarse”, ya que la zona en la que presumiblemente se originó el fuego –muy próxima a la N-110 y cerca del cementerio de la localidad- mantiene un tráfico de vehículos muy significativo.

En cualquier caso, García realizó un llamamiento a la prudencia y a la responsabilidad a la hora de evitar cualquier riesgo de incendio, y aseguró que en este tipo de sucesos “es la sociedad entera la que pierde una parte muy importante de su patrimonio natural por causa de acciones perfectamente evitables”.