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En su toma de posesión se le vio muy emocionado. ¿Qué es lo que va a cambiar en la Diputación bajo su presidencia?

Para mi es lógica la emoción porque llevar tanto tiempo en el municipalismo eslo que tiene y lo que provoca, creo en la labor de los ayuntamientos, y conozco la labor de la diputación, y pasar a presidir la  diputación para un municipalista convencido como yo para mi es es algo que remueve las entrañas.

LO dije en mi discurso de investidura. No he venido a revolucionar nada, sino a tratar de mejorarlo todo desde el conocimiento de la realidad  y lo que permita el presupuesto provincial. Ni pretensión es estar cerca de los ayuntamientos y de sus responsables municipales, así como cerca de las personas y de sus problemas. No puedo olvidar que vengo del ámbito  de los servicios sociales y para mi los vecinos y las vecinas de nuestros municipios  van a ser una prioridad.

Uno de los grandes retos va a ser la lucha contra la despoblación, cada vez más acuciante en Segovia con tantos municipios y de cada vez menor población. ¿Este es más que un problema político y cómo se puede solucionar?

Es un problema político, social y de educación. Una de las primeras medidas a acometer debe ser precisamente desde el ámbito educativo a las nuevas generaciones. Se nos ha educado  a las más mayores en que lo bueno era dejar el medio rural  y si te ibas a la ciudad mejorabas la calidad de vida y progresabas socialmente. Esto  se ha estado cultivando durante años y tenemos que revertir esa situación y alterar ese discurso para hacer ver a las nuevas generaciones que en el ámbito rural hay oportunidades; eso sí, para eso estamos las administraciones y hay que generarlas para que además  de hacer creer sobre la potencialidad del medio rural, la gente lo visualice a través de la actividad empresarial.

La despoblación no se circunscribe a un ámbito local, autonómico o nacional, tiene un carácter supranacional y que tiene toda Europa sobre todo en la zona sur, y tenemos que creer en que el envejecimiento y la despoblación son problemas que requieren medidas transversales incluidas en la agenda política de todos los países y que se trasladen a los ciudadanos del medio rural. Por otra parte,  la desertización demográfica se convierte en una oportunidad para las diputaciones de supervivencia, porque la intermunicipalidad de esas zonas vacías pero con pobladores es abanderada por las  diputaciones.

Entiendo que no es un problema que se puede resolver con soluciones a corto plazo.

Creo que debemos procurar facilitar los medios suficientes y necesarios desde las administraciones para que los ayuntamientos tengan recursos y servicios básicos  a sus ciudadanos del siglo XXI, con el acceso a las nuevas tecnologías, pero no va a ser una labor inmediata ni cuantificable en una legislatura, son granitos que tenemos que ir aportando entre todos para cimentar un tejido social que permita la supervivencia del medio rural. Las tecnologías, la creación de empleo o los incentivos fiscales son medidas que, si volvemos la vista 500 años atrás ya estaban en marcha, porque así se repobló Castilla y ahora toca tomar medidas de calado y de envergadura, pero más allá de estas medidas, hay que revisar ese ámbito educativo que en los último 40 años ha contribuido a la despoblación.

Analizando el futuro para los próximos cuatro años, hay áreas de trabajo en las que se ha puesto un especial acento desde la Diputación, como son los servicios sociales ¿cuáles serán las líneas fundamentales de su trabajo?

En este ámbito, ya empezamos hace tiempo con una planificación que nos permite seguir avanzando en el desarrollo  de unos servicios sociales garantistas  con los derechos de los ciudadanos, y también consensuables con las inquietudes de los ciudadanos en materia de prestaciones en los municipios o en las residencias de personas mayores. Pretendemos que su desarrollo de vida tenga en cuenta sus necesidades y que se altere cada vez menos con los ingresos en los centros. Vamos a seguir modernizando los centros residenciales para que los protagonistas de la atención social en la provincia sean los ciudadanos y los residentes, y a ellos vamos a dedicar nuestro trabajo porque es a quienes nos debemos.

En el ámbito de la cultura hay dos instituciones que marcan la labor como el Instituto de la Cultura y el Teatro Juan Bravo. ¿Seguirán siendo prioritarios en la gestión cultural?

En el ámbito de cultura se ha hecho una magnífica labor, pero las coyunturas electorales y de configuración del nuevo equipo de gobierno ha hecho que se incorporen nuevas personas y otras se trasladen de una responsabilidad a otra. Estoy convencido de que  vamos a seguir siendo una diputación cultural, vamos a seguir apostando por dinamizar la vida cultural en colaboración con entidades y asociaciones en la capital y la provincia y haciendo llegar los eventos culturales a toda la provincia, a la vez que recogemos el importante acervo cultural que existe en la provincia.

El cambio en las personas  me hace  estar pendiente del deseo de sus actuales responsables tanto en el instituto como en el teatro. He sido claro en mis intervenciones, quiero que mi proyecto sea de equipo y todo lo que hagamos lo consensuaremos con el equipo de Gobierno. El Instituto ha hecho una labor loable y encomiable en sus publicaciones y actividades que están recogiendo un patrimonio en algunos casos desconocido mas allá de los pueblos en los que se encuentra y que se está conservando y recuperando en la más pura tradición oral. Tenemos que reclamar nuestro pasado y ser conscientes de nuestro presente para saber hacia dónde queremos llevar el futuro.

 

Hereda usted una patata caliente que es el palacio de Congresos, cuyo futuro no se ve excesivamente  claro. ¿Cuál es el estado de la cuestión y que le gustaría que pasara con este recinto en estos cuatro años?

La situación actual tiene unos condicionantes de orden urbanístico, con una modificación de normas por parte  del Ayuntamiento de Palazuelos que en tanto en cuanto no esté aprobada por la Junta de Castilla y león no se puede seguir avanzando, y que está interrelacionado con los permisos de abastecimiento de agua de la CHD. Yo espero no tener que  esperar cuatro años, y espero que sea en cuatro meses poder avanzar en este proyecto para desarrollar la partida presupuestaria consignada para la dotación y equipamiento del palacio, que es lo que falta y que no podemos desarrollar. Espero poder gestionarlo y darlo un uso que generará riqueza a Segovia y a los pueblos de alrededor, y estoy convencido que puede ser una oportunidad de negocio muy buena para la provincia. Lo tenemos y ahora no podemos renunciar a esta idea, porque es un palacio realizable y posible, dimensionado para la realidad de la provincia y de la ciudad. Si queremos apostar por el turismo congresual, tenemos que tener un recinto que de servicios y contar con actividad hostelera.

Se está trabajando ya para atraer clientes a esta oferta.

Una de las líneas del plan estratégico que se presentó hace pocas fechas es el turismo congresual y desde luego existen contactos, pero tampoco podemos afrontar ni responsabilizarnos de desarrollar congresos dadas las actuales circunstancias. Desde la cautela máxima, está en nuestra agenda una apuesta decidida por el palacio de Congresos, porque a nadie se le escapa que tener seis millones de habitantes al otro lado de la sierra con la ciudad con más entidades mercantiles radicadas en ella nos permitirá hacer una oferta razonable para atraer a los futuros clientes.

Hablaba usted de un trabajo de equipo en el Gobierno provincial, donde se mantienen nombres y personas en áreas muy definidas, a las que ahora se incorpora Ciudadanos. ¿Esa decisión ha sido algo impuesto por el devenir político?

En el caso de Ciudadanos yo nunca he tenido mayor problema. Siempre he tenido la puerta abierta a los grupos de la oposición, y con Ciudadanos hay una confluencia moderada de carácter ideológico y ellos se suman a nuestro proyecto de Gobierno. Representamos a partidos políticos y no me puedo abstraer al acuerdo nacional y autonómico con este partido, y desde el consenso y la tranquilidad más absoluta hemos  llegado al acuerdo de incorporarles a un  área de gestión y así lo hemos hecho, como ha pasado en muchas provincias de la comunidad. La negociación ha sido tranquila y sin más pretensión que aunar esfuerzos y sumar iniciativas por el bien de los 208 pueblos de la provincia y espero que así sea. Los ciudadanos expresan su voluntad en las urnas y la obligación de administrar esta voluntad es de quienes resultamos elegidos. Yo no estoy en contra de un proyecto que suma con otras opciones siempre que sea por un objetivo común y realizable, y los ciudadanos valoran más el acuerdo que no el mercadeo de puestos y opciones, como estamos teniendo ejemplo estos días.

 

Desde el PSOE se reclama la oportunidad de participar  en el equipo de Gobierno. ¿Es una posibilidad real o un brindis al sol por parte de los socialistas?

El PSOE sigue con el mismo número de diputados provinciales y nos sorprende su propuesta de incorporarse al equipo de Gobierno, y aunque han pasado ya unos días no termino de digerirlo del todo. Los ciudadanos han situado al PSOE otros cuatro años en la oposición y nosotros tenemos capacidad de sumar, pero con grupos políticos de afinidad ideológica de centro-derecha, y sumar al PSOE cuando los ciudadanos nos han dado la mayoría absoluta, no estamos por la labor porque no hay coincidencia ideológica, lo que impide llevar a cabo proyectos en común pero no llegar a acuerdos  puntuales en beneficio de los ciudadanos.

 

Colaboración interinstitucional con la junta o la diputación.

Desde la más absoluta normalidad y colaboración. Con la Junta y todas sus consejerías, que en esta legislatura algunas de ellas van a estar dirigidas por Ciudadanos, espero tener las puertas abiertas al igual que en el caso de Segovia, siempre desde la normalidad y la cordialidad. Mantengo buenas relaciones con los ediles del Ayuntamiento, y a la hora de conformar los equipos de Gobierno, los ciudadanos tienen que buscar proyectos definidos pero que tengan espacios de encuentro para apoyar lo que sea bueno para la ciudad y de la provincia de forma recíproca

 

¿Para los vecinos de Collado Hermoso va a ser un problema que su alcalde sea el presidente de la Diputación?

Probablemente, porque nos sacarán cantares (rie). Voy a seguir atendiendo mi ayuntamiento y a mis vecinos porque es una manera de anclarme a la realidad  y tener los pies en el suelo. Si estoy aquí es por el apoyo que durante 28 años me han prestado mis vecinos, y ahora no se me pasa por la cabeza dejar de lado el pueblo. Quiero contar más con ellos y voy a seguir atendiendo este municipio porque cuento con un gran equipo de concejales que además de ediles son amigos y voy a contar con su ayuda seguro.

 

¿Como le gustaría ser recordado tras su paso por este cargo?.

Como alguien que estuvo como presidente y no que fue presidente. En los cargos se tiene que estar y no ser.