Huelga en la enfermería madrileña

Los servicios mínimos son del 100% en las unidades de Urgencias, diálisis, reanimación, cuidados críticos, extracción y trasplante de órganos, quirófanos y oncología médica y radioterápica

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La huelga en la enfermería madrileña a la que 30.000 sanitarios de hospitales y centros de salud están convocados por el sindicato Satse, mayoritario en la sanidad pública de la región, ha empezado esta medianoche con unos servicios mínimos “abusivos” del 100 por cien que buscan “entorpecer el derecho de huelga” de enfermeros y fisioterapeutas.

Satse Madrid considera que la política del Gobierno regional “es intentar acallar una protesta que es cada día más patente y que reclama unas condiciones justas para unos profesionales que carecen de plantillas ajustadas a las necesidades, no pueden conciliar, reciben retribuciones muy por debajo de la media y que, además, son los que están en primera línea durante la pandemia de la Covid”.

Los servicios mínimos son del 100% en las unidades de Urgencias, diálisis, reanimación, cuidados críticos, extracción y trasplante de órganos, quirófanos y oncología médica y radioterápica, mientras que en la Atención Primaria lo son también en los Servicios de Atención Rural (SAR) y Unidades y dispositivos asistenciales de Urgencia y Emergencia Extrahospitalaria, detalla Satse en un comunicado.

“A pesar de ello, el malestar existente entre los profesionales de Enfermería, Enfermería Especialista y Fisioterapeutas es elevado”, dada la la escasez de plantillas y la existencia de plazas “largo tiempo sin cubrir de forma habitual; la falta de contratos estables; que las OPEs se demoren en el tiempo y tarden años en resolverse” o que no puedan conciliar por “la mala organización de su trabajo”.

Además, las retribuciones de los enfermeros en la Comunidad de Madrid son “de las más bajas del Estado a pesar del alto nivel de vida que hay en nuestra Comunidad, hecho que provoca el abandono de cientos de profesionales y que se agudiza cuando no cuentan con suficiente estabilidad en el empleo”, añade.

“Desde hace tiempo, los profesionales de Enfermería ya no somos héroes para la Administración regional. Justo cuando reclamamos plantillas ajustadas a las necesidades o pedimos poder conciliar nuestra vida laboral con la familiar, empiezan los problemas. Necesitamos que los contratos sean de más larga duración (al menos hasta diciembre de 2021) y que la estabilidad laboral sea realmente la seña de identidad del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), no solo buenas palabras”, argumentan desde Satse Madrid.

Sin plantillas adecuadas o estabilidad en el empleo “es muy difícil dar una continuidad asistencial a los pacientes, ya que la enfermera, en muchos casos, desconoce si seguirá en ese puesto de trabajo, si volverán a renovarle su contrato o si podrá acudir al domicilio de su paciente ya que, tal vez, no esté ni siquiera en el mismo centro de salud o Unidad hospitalaria”, denuncia el sindicato.