Superar las cuestas arriba

    Antonio Alonso completa la prueba de resistencia ‘Marathon 15%’, en la que estableció una mejor marca mundial de desnivel positivo en una maratón, con 6.233 metros

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    Por las venas de Antonio Alonso (Valencia, 14 de septiembre de 1961) corre sangre segoviana, por medio de su familia materna. Este amante del deporte se decidió el lunes de la semana pasada a subir a la Bola del Mundo y luego bajar corriendo. Una ruta bellísima para los amantes de la naturaleza y qué él mismo recomienda realizar. Pero, aunque esta carrera en solitario suene a hazaña, el verdadero hito de Alonso se produjo en junio.

    “Esta ha sido la prueba más ambiciosa en la que he participado”, comenta. El reto es sencillo de explicar: correr sobre una cinta colocada sobre una pendiente del 15%, y completar la distancia maratoniana d 42.195 metros. Dicha cinta recogería todos los parámetros de la carrera. El nombre de la prueba, Marathon 15%

    Todo esto partía de la idea de escribir un libro sobre superación personal, ya que Alonso es ‘coach’ profesional . Así pues, esta idea se convirtió en un reto: intentar batir el récord del mundo de desnivel en maratón.

    El entrenamiento empezó el año pasado en Segovia, durante el mes de agosto, y continuó después, desde el mes de septiembre de 2014 hasta junio de 2015, en Valencia, en el Centro Deportivo Atalanta, donde el atleta realizó la carrera.

    Así, el día 13 de junio —festividad de San Antonio— fue el día elegido para realizar la prueba, sin que fuera posible repetirlo otro día. “Este reto me ha llevado mucho esfuerzo, mucho tiempo y muchas renuncias —confiesa Alonso—. Incluso antes de empezar la prueba no tenía demasiadas esperanzas de poderla conseguir, ya que en los nueve meses de entrenamiento nunca logré hacer más que una media maratón. Tres semanas antes de esta cita quise hacer tres cuartos de maratón (28 kilómetros), pero me tuve que parar en el 18 por culpa de unos problemas intestinales”.

    “Por eso, afronté la prueba con bastante incertidumbre. Pero, por fortuna, aquel día todo se dio a mi favor. Al principio sobre todo tenía miedo de los pensamientos negativos (“párate ya, no tiene sentido sufrir, “a tu edad…”).

    “Pero a mí no me ocurrió eso, y durante las 8 horas y 20 minutos la cabeza me respondió bien. Otro dato positivo es que, a ambos lados de mi cinta, había oras dos cintas preparadas para correr en las mismas circunstancias que yo. La gente aguantaba 10 o 15 minutos, pero un chico se puso a mi lado y, cuando llevaba ya dos horas de carrera continuó hasta completar la distancia de la media maratón. Resulta que este chico fue el ganador en su categoría de la Maratón de Madrid”.

    “Tenía la público a mi izquierda, pero prácticamente no les veía, porque estaba muy concentrado mirando al espejo que tenia ante de mí, desarrollando la técnica usada por la mayoría de los fondistas, la de parcelar la distancia y el tiempo, es decir, ponerte una serie de metas intermedias”.

    Y en el tema mental, “lo que hago normalmente para mantener la mente ocupada es pensar en episodios felices de mi vida. El problema es que no puedes poner sobre la mesa todos los buenos recuerdos, ya que acabas cansándote. Eso sí, cuando quedaban pocos minutos para acabar, a pesar de que estaba muy cansado, saqué las fuerzas suficientes para levantar los brazos, ante el aplauso de la gente que había venido a animarme. Los últimos minutos fueron increíbles”, Reto superado.