Ni siquiera el viento estuvo a favor de La Granja

    El fuerte vendaval marcó un partido que no debió de haberse disputado en estas condiciones, y que cayó del lado del Almazán

    En las tardes de fútbol en el campo de El Hospital se ha sufrido todo tipo de inclemencias meteorológicas. Ha caído lluvia de diferentes tipos, desde chaparrones hasta el siempre molesto ‘chirimiri’, y nevadas más o menos abundantes. Incluso algún parapentista despistado, que eligió el césped granjeño para aterrizar en blando. También se ha pasado frío, del que te llega hasta mismísmo tuétano. Y calor, aunque a veces esto solo pase en pretemporada.

    Lo que nunca había sucedido era un vendaval como el de ayer. La ciclogénesis explosiva, que tanto está dando que hablar y tanto daño ha hecho, no pasó desapercibida en San Ildefonso. Por ello, no hace falta dar muchos detalles para saber que el partido entre el Club Deportivo La Granja y el Almazán nunca debió de haberse celebrado en estas condiciones. El balón no permanecía quieto ni un segundo en el suelo, y los guardametas se las veían y se las deseaban para mantenerlo parado para sacar de portería. Incluso uno de estos saques acabó en corner, dada la fuerza del aire en contra. Lo mismo ocurría con los saques de banda, que en más de una ocasión terminaban directamente fuera.

    Y en el momento de jugar el esférico, a la hora de golpearlo era totalmente imposible saber qué dirección iba a tomar. Cuando el viento soplaba a favor, al dar pases en profundidad la pelota siempre corría mucho más deprisa que el futbolista; y cuando soplaba en contra era muy complicado disputar por alto, y había que luchar contra una barrera invisible que impedía correr con normalidad, tanto al jugador como a la pelota.

    Son razones suficientes como para plantearse suspender un encuentro. Pero al final se jugó, después de ponerse de acuerdo ambos equipos, y con el beneplácito del colegiado.

    A priori, sin conocer cuál iba a ser el resultado, quien más tenía las de perder era La Granja. Ya durante el calentamiento se vieron las consecuencias del temporal, y en un encuentro en el que los segovianos se jugaban tanto, disputarlo en estas condiciones era casi un suicidio, teniendo en cuenta que iban a dejarlo todo al azar huracanado y casi nada al fútbol. Y dado que, precisamente, la suerte le está dando la espalda al conjunto granjeño esta temporada, se podía esperar lo peor en un partido tan surrealista como el de ayer.

    Y así fue, ya que apenas se pueden aprovechar las pocas líneas que le quedan a esta crónica para escribir las incidencias deportivas, dejando atrás las meteorológicas. A saber: minuto 28, gol de Adri, en la única llegada del Almazán al área de Yiyo, culminando un contragolpe en el que los sorianos ganaron la espalda a la defensa.

    Minuto 33, falta indirecta lanzada al área por el local Pluma. El balón se acaba colando por la escuadra de la portería de Eduard, pero el gol no es válido al no tocar en ningún otro jugador.

    Minuto 45, el granjeño Iván estrella en el larguero un lanzamiento de falta desde la derecha, que acaba en saque de esquina. Antes, en el 38, Guy remataba de cabeza a las manos del portero.

    Minuto 80, Bachi tiene el 2-0 en sus botas, pero la vaselina que realiza es detenida por Yiyo.