Lucas Pérez frustra en el último minuto la victoria del Atlético

Los de Simeone desaprovechan la oportunidad para quedarse como líderes en solitario

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El delantero alavés, Lucas Pérez, celebra el gol del empate.
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El Atlético de Madrid cosechó ayer su quinto empate esta temporada en Liga en la visita al Deportivo Alavés (1-1) después de perdonar al cuadro babazorro en cinco minutos brillantes (los únicos de todo el partido) y sufrir un auténtico golazo de Lucas Pérez, que impide a los de Simeone quedarse como líderes en solitario.

En once jornadas, cinco empates. Esas son las cifras de un Atleti que volvió a ser un equipo plano y lineal, pero también muy efectivo. Este martes, desperdició un buen tramo en la segunda parte y dejó vivo al cuadro vitoriano, que se agarró a su gran referencia en ataque: Lucas Pérez, que totaliza cinco jornadas consecutivas marcando.

Los colchoneros no hicieron méritos al comienzo, igual que su oponente, en una primera parte que fue aburrida, que no dejó ver a los porteros y que invitaba a la siesta. Sin embargo, el segundo asalto lo cambió todo con la presencia de Álvaro Morata. En apenas diez minutos sobre el verde de Mendizorroza, el delantero atlético volvió a ver portería.

Morata recogió el envío de Correa, otro que está siendo de los más destacados en el Atlético, tras una triangulación con Koke y éste no falló dentro del área. El ex del Chelsea y Real Madrid definió con talento entre las piernas del meta alavesista. El 0-1 parecía definitivo por cómo había trascurrido el encuentro, pero aún iban a pasar muchas cosas en Vitoria.

El equipo de Asier Garitano aún tuvo que sufrir otra clara ocasión que pudo haber sentenciado el envite, pero ni Morata -primero- ni Thomas -después- pudieron abrochar la victoria. Antes, Lodi también lanzó fuera en un buen desplazamiento del mexicano Herrera, una de las cuatro novedades en el once de Simeone.

Ahí fue cuando renació el Alavés, cuyo técnico ya había empatado dos veces contra el Atleti cuando dirigía al Leganés. Garitano supo qué tecla tocar para hacer daño a un equipo que no termina de encontrar los valores que le hicieron grande en la última década. El manual defensivo sigue con polvo y los blanquiazules sacaron tajada en una acción individual de Lucas.

La presión del ‘7’ del Alavés fue vital para recuperar el cuero a seis minutos del final, se libró de dos rivales y puso el balón casi en la escuadra con un golpeo exquisito. El gallego acumula cinco semanas seguidas marcando y es la gran bandera de los suyos. El partido murió con el 1-1 ante el miedo de perder en los instantes finales el botín obtenido.

El Atlético lo intentó con balones colgados, pero el juicio estaba visto para sentencia. El empate frena a los madrileños -que abren la puerta a Barça y Madrid para que se escapen- y da alas a los vascos, que siguen cimentando -punto a punto- un nuevo curso en Primera División.