Los futbolistas se defienden

    Vicente del Bosque y Xavi zanjan las especulaciones y garantizan que la selección española está limpia.

    Las alarmas saltaron en la tarde del domingo. Para no sufrir el asalto de los medios de comunicación, el doctor Eufemiano Fuentes improvisó una especie de portavoz que habló en su lugar.

    El ‘representante’ del médico provocó el estupor general al desvelar que, si el galeno contara todo lo que sabe, la selección española de fútbol ya podía prepararse para «decir adiós a la Eurocopa y al Mundial».

    Como cabía pronosticar, la grave acusación, que en teoría implica la existencia de dopaje en la ‘roja’, provocó contundentes reacciones de los afectados.

    Por parte del combinado nacional, ayer se refirieron al polémico asunto tanto el técnico, Vicente del Bosque, como uno de los líderes del equipo, el barcelonista Xavi Hernández. Lógicamente, los dos negaron cualquier relación de la plantilla con prácticas que se encuentran prohibidas.

    El preparador salmantino incluso fue más allá, y prometió que jamás se ha topado con una trampa semejante en su dilatada trayectoria, primero en los campos y después en los banquillos.

    «Llevo 43 años en el fútbol y no conozco ni he visto nada que levante sospechas. Evidentemente, me sorprende lo que ha pasado con el atletismo; yo nunca me he enterado del caso de alguien que haya intentado sacar ventaja gracias a métodos ilícitos».

    no hay duda. Por su parte, Xavi se dedicó a defender a la selección española en concreto. «Ganamos la Eurocopa de Austria y Suiza y el Mundial de Sudáfrica con la certeza de no habernos dopado. Eso está clarísimo».

    El centrocampista recalcó que sus compañeros de profesión y él compiten con honestidad. «Nosotros, como personas que nos encontramos dentro del mundo del fútbol, podemos decir que no hay ningún tipo de trampa. Merece la pena recordar que pasamos controles cada dos por tres y, en este sentido, estamos muy tranquilos».

    Más allá de sus explicaciones, el catalán lamentó que la ‘Operación Galgo’ haya colocado en una posición muy complicada al atletismo nacional en particular y al deporte patrio en general. «Es una pena que sucedan estas cosas, pero todavía no existe ningún culpable, debemos respetar la presunción de inocencia».

    Resulta obvio que este tipo de ‘publicidad’ solo contribuye a desprestigiar los logros de los competidores españoles en las diversas disciplinas, que han sido muchos y de gran nivel en los tiempos recientes. Los escándalos tienden a salpicar con una fuerza enorme, y parece que costará recuperar la confianza perdida.