Las virtudes de una defensa espectacular

El BM Nava anuló el ataque del Atlético Valladolid, apoyado en un extraordinario yeray Lamariano.

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El Viveros Herol Nava se impuso al Atlético Valladolid en un partido que fue una gran fiesta del balonmano, tanto por el extraordinario ambiente en las gradas como por lo vivido en la cancha, donde los locales realizaron un enorme despliegue defensivo para dejar a todo un equipazo como el vallisoletano en solo 17 goles. Toda una hazaña en la que destacó el trabajo colectivo de los de casa, apoyados en un Yeray Lamariano sublime.

Ambos equipos pasaron los primeros instantes de tanteo con mucho respeto el uno por el otro, muy cuidadosos a la hora de defender. De este modo, a los dos minutos David Fernández se encargó de inaugurar el marcador para los locales, quienes estaban aguantando muy bien atrás.

Y es que a nivel defensivo, el Nava brillaba con luz propia, al igual que el guardameta visitante, Rey Enrique Gutiérrez que, a pesar de todo, no pudo evitar los tantos consecutivos de Nico López, que culminó un contragolpe para hacer subir al marcador el 2-2; y después, de la misma forma, anotó el 3-2.

De esta manera, el éxito de cada equipo estaba llegando a partir de las defensas y de las decisivas intervenciones de los guardametas, que estaban siendo piezas clave a la hora de despejar lanzamientos relativamente fáciles para los atacantes.

Estaba cada vez más claro que los goles se iban a vender muy caros. Prueba de ello fue el tanteo tan corto de 4-4 rondando el minuto 17. De todas maneras, los naveros se estaban aprovechando muy bien de los contraataques, y de esta forma Jesús de la Hera consiguió poner por delante de nuevo a los suyos para, seguidamente, llegar el 6-4 por medio de un duro lanzamiento del capitán Carlos Villagrán.

A pesar de todo, la buena movilidad de los vallisoletanos en el juego con el pivote evitó que los de casa se marchasen en el marcador por más de dos goles.

Por su parte, Yeray Lamariano continuó estando enorme, con paradas decisivas que ayudaron a que el Nava se mantuviera arriba, en un encuentro que se presentaba emocionante, y en el que cualquier error podía costar caro, amén de las brillantes intervenciones de ambos guardametas, que se estaban convirtiendo en los hombres más destacados del partido.

Pero en esta lucha entre dos aguerridas defensas iba ganando la navera, cuya muralla de 6:0 cerraba cualquier posibilidad de tiro cómodo a los rivales.

De esta forma, tiempo pasó volando, y el Nava jugó los últimos dos minutos de la primera parte en superioridad por la exclusión de Delgado, que fue aprovechada gracias al tanto de David Fernández tras un tiempo muerto, que colocó el 9-7 en el marcador al descanso.

Otra exclusión visitante, justo al final de la primera mitad, esta vez a De la Rubia, hizo que los de casa volvieran a disfrutar de superioridad en el inicio de la segunda parte. A pesar de todo, los atléticos salieron muy enchufados del vestuario, devolviendo la igualdad en el marcador y con Gutiérrez haciendo de las suyas. Así, a pesar de comenzar en inferioridad, los de Nacho González resolvieron la situación con un 0-2 a su favor.

Mientras, en la portería navera, Yeray seguía haciendo méritos para ganarse el título honorífico de MVP del partido.

A todo esto, el choque seguía igualado (10-10 en el minuto 37), entrando en un periodo de intercambio de goles que favoreció aún más al espectáculo y también a la tensión. No estaba siendo un partido para corazones sensibles, ni mucho menos.

Carlos Villagrán se encargó, con dos golazos seguidos, de calmar a los locales, y David Fernández, desde los siete metros, de colocar de nuevo a los suyos por delante.

Pero el Atlético Valladolid no daba tregua, ni siquiera en inferioridad tras la exclusión de Grossi, y el electrónico marcaba 13-14 en el ecuador de la segunda mitad.

Los tantos de Darío Ajo desde los seis metros, de Alberto Camino por la escuadra, y de Bruno Vírseda al culminar un contragolpe, dieron alas a los naveros, que se pusieron dos goles por delante a falta de 12 minutos para acabar (16-14).

El posterior tanto de Jesús de la Hera fue el detonante para que Nacho González pidiera un tiempo muerto, coincidiendo con el 17-14 y con un hombre menos tras la exclusión de Ávila.

Los naveros mandaban en el marcador, y Camino se encargó de ampliar la ventaja a cuatro (18-14), apoyado en la portería por un Yeray inconmensurable. Y qué decir de David Fernández, con el 19-14. El equipo de casa estaba viviendo sus minutos de oro. Pero aún quedaban 6 por delante, y había que rematar la faena. Y tal y como estaba jugando el Nava, la cosa pintaba bien para los de Álvaro Senovilla.

Dos errores locales volvieron a meter a los vallisoletanos en el partido (19-16, a falta de 3 minutos), pero la paciencia navera fue fundamental, tanto como el decisivo gol de Camino, que supuso el 20-16, para ir cerrando un triunfo local que se fraguó desde una defensa y un portero de matrícula de honor.