Javi Guerra será baja en la maratón de los Juegos Olímpicos por lesión

    El atleta segoviano sufre una tromboflebitis en la zona baja del gemelo izquierdo y no podrá competir el próximo 21 de agosto en la prueba de Río de Janeiro.

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    Javi Guerra no podrá disputar la prueba de la maratón en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro como consecuencia de una tromboflebitis en la zona baja del gemelo izquierdo. Así lo ha confirmado el equipo médico que ha tomado la decisión de que el atleta segoviano se aparte de la competición.

    El propio atleta explicaba las causas y lamentaba su lesión en su perfil de Facebook: “Estimados compañeros, familiares, amigos, seguidores y, en general, todos y todas aquellas que por una razón u otra me tenéis aprecio y os importa mi vida. Si hace apenas un mes me tocaba tomar una de las decisiones más difíciles de mi carrera deportiva y renunciar a un Campeonato de Europa de Media Maratón; en esta ocasión, mi vida atlética y personal me vuelven a poner a prueba y hacen que mis condiciones de salud me obliguen a tomar un nuevo camino para resolver la situación más complicada en la que me he visto jamás: el próximo 21 no podré estar en la línea de salida de la que sería mi primera maratón olímpica.

    Llegué a Río con la ilusión, la emoción, el orgullo y las ganas que tiene un crío pequeño que estaba a punto de cumplir su sueño: participar en unos Juegos Olímpicos, la competición por excelencia, la reina de todas las pruebas deportivas por la que todos los deportistas trabajamos y luchamos por acudir alguna vez en la vida.

    Bastaron pocas horas para que este sueño se convirtiera en una pesadilla. Tras el vuelo comencé a notar inflamada mi pierna izquierda, algo que, por otra parte, no supuso ninguna preocupación para mí, dada la cantidad de horas que pasé volando. Al no bajar la inflamación en los días posteriores acudí a los servicios médicos y, después de una primera exploración, saltaron las alarmas que más tarde confirmarían las pruebas de imagen.

    El diagnóstico fue una tromboflebitis en la zona baja del gemelo que obliga al equipo médico a apartarme de la competición. Tras este diagnóstico impactante y excluyente, tuve que empezar a comprender mi situación y reconocer que mi viaje olímpico había acabado.

    A partir de ese momento, ya he empezado a pensar en la mejor manera de recuperarme de la situación traumática tanto a nivel físico como mental, porque lo que tengo claro es que mi resiliencia, mi capacidad de afrontar situaciones límite, es muy fuerte y me va a ayudar a aprender a conocerme mejor, a no dejarme vencer por la enfermedad ni el desánimo,y a regresar a mi pasión con energías renovadas, con mayor fortaleza física y emocional y con nuevos objetivos personales y atléticos que le vida me destina”.