Fin de fiesta apoteósico

    La plantilla del Barcelona celebra la conquista de la Champions rodeado de su afición.

    El Barça celebró ayer por las calles de Barcelona, inundadas de seguidores azulgranas, su cuarta Copa de Europa con un recorrido por la ciudad que se convirtió en un homenaje a los campeones.

    Los ciudadanos volvieron a salir a la calle para rendir tributo a los de Pep Guardiola, vencedores en Wembley, el escenario también de la mítica final de 1992.

    Sin tiempo casi de asimilar la apabullante victoria ‘culé’ (3-1) sobre el Manchester United, los aficionados se desplazron para agradecer de cerca los logros de una generación de futbolistas que ya son leyenda en la historia del club.

    Las avenidas se llenaron y colapsaron por el vendaval de seguidores ataviados con toda la indumentaria del equipo: banderas, bufandas, camisetas de todo tipo: nuevas, viejas y ‘vintage’ y hasta pancartas de ánimo.

    Los jugadores correspondieron la masiva presencia, y aún con fuerzas tras el gran esfuerzo de ayer, se animaron a bailar al ritmo de la música y de los coros de ‘campeones, campeones’.

    Fue el momento de ver a los futbolistas en una faceta diferente a cuando se visten de corto. Así, se pudo observar a Busquets con una bufanda atada a la cabeza, a Bojan Krkic empapado de arriba a abajo de cerveza o a Javier Mascherano demostrando que también es polivalente cuando se pone a bailar.

    El clan brasileño: Alves, Thiago y Adriano demostraron que llevan la samba en los genes, y otros como Messi, Xavi, o el orgulloso asturiano David Villa, con la bandera del Principado siempre a su lado, también se dejaron ver.

    En cambio, Pep Guardiola ha preferido quedarse en un segundo plano en el autobús de los campeones, que estuvo presidido por los dos grandes títulos que ha conseguido el Barça esta temporada: La Champions y la Liga.

    El técnico, al que le costó un buen rato salir a la parte descubierta del autocar, dejó todo el protagonismo a sus hombres, aclamados por un público de todas las edades en una jornada claramente festiva y alejada de los incidentes de anoche en Canaletas.

    Tras el paseo, el abarrotado Camp Nou recibió a los suyos en una fiesta breve, en la que solo se dirigieron a los espectadores ocho futbolistas y que finalizó con un espectáculo piromusical. Ya fuera por las prisas por acudir al concierto de Shakira o por el cansancio, los futbolistas no estuvieron tan elocuentes como en la celebración liguera.

    Instalados en el centro del césped, el discurso más afilado fue el de Gerard Piqué, quien reclamó que los triunfos del Barça son en buena lid. «Ni nos drogamos ni compramos a los árbitros, solo jugamos a fútbol», mientras que Puyol pidió a los aficionados que lo celebren porque «cuesta mucho» ganar estos títulos.

    Por su parte, Guardiola solo habló para introducir a Messi. «En la celebración de la Liga, hablaron todos menos uno», recordó. El argentino volvió a demostrar que lo suyo no es la elocuencia y que si tiene que hablar, lo hace jugando. «La verdad es que no tengo nada que decirles. Simplemente que disfrutemos de esto».

    La fiesta finalizó con el canto ‘a capella’ del himno del Barça. Acabada la temporada, el barcelonismo ya piensa en el próximo ejercicio con unos cuantos retos ya en el mes de agosto como la Supercopa de España y de Europa, pero seguramente los futbolistas solo tienen en la cabeza las vacaciones.

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    El Adelantado de Segovia es un diario español editado en la ciudad de Segovia. Se trata del decano de la prensa de la provincia de Segovia, y es el periódico más difundido de la misma.​ En 1996 se convirtió en el primer periódico de Castilla y León en disponer de edición digital en internet.​