El Unami femenino se convierte en una referencia en la Segunda

    El equipo digirió en el autocar de vuelta a Segovia el disgusto por quedarse a un gol del ascenso a Primera División en el encuentro jugado en Murcia ante la UCAM

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    El Unami de fútbol sala femenino fue el penúltimo equipo segoviano militante en categorías regionales que cerró la temporada. Y lo hizo con una derrota de las que duelen en un primer momento, puesto que quedarse a un gol del ascenso a la Primera División se tiene que hacer duro por fuerza, pero también de las que hablan de la grandeza de un grupo de jugadoras absolutamente convencidas de que el trabajo, y solo el trabajo, podía llevarlas a la máxima categoría del fútbol sala nacional.

    El equipo segoviano hizo todo lo posible por conseguir la victoria ante un rival desatado en pos de un ascenso que se le había resistido durante las anteriores cuatro temporadas. Conscientes de sus limitaciones ofensivas, y más después de las lesiones de Luci primero, y de Sofi en el tramo final de la Liga, dos mujeres con peso específico en el juego de ataque de Las 13 Azules, el equipo aprendió de la mano de Luis Martín que con el trabajo defensivo, y apoyándose en dos guardametas extraordinarias como la veterana Laura Hernando y la jovencísima Elena, se podía llegar mucho más lejos de lo inicialmente pensado.

    Así, a base de trabajar los partidos desde la defensa, el Unami fue sumando puntos, en ocasiones con menos brillo que otros equipos como el Leganés (que logró el ascenso) o el Viaxes Amarelle, pero siempre con una sensación tremenda de solidez que le ofreció la posibilidad de luchar primero por el título de Liga hasta la última jornada, y posteriormente por un ascenso que se quedó francamente cerca.

    Era evidente que la desolación por la derrota iba a hacer mella en las jugadoras segovianas tras el encuentro, e incluso por la cabeza de las componentes más veteranas llegó a cruzarse la idea de dejarlo. Pero los kilómetros en el autocar camino de Segovia fueron poco a poco devolviendo la realidad del éxito a una plantilla que, de cara a la próxima temporada, será una referencia en la Segunda División, y de un club que trabaja para aumentar el número de jugadoras disponibles para su primer equipo, cuyo nivel competitivo ha rayado en la excelencia durante la temporada que concluyó el domingo.