El DKV fuerza el desempate

    El bloque catalán gana al Real Madrid y ambos disputarán el tercer y definitivo duelo.

    El DKV Joventut forzó el tercer partido de su eliminatoria de ‘play-off’ de cuartos de final por el título de la Liga ACB ante el Real Madrid después de imponerse (82-77) a los blancos en el Olímpico de Badalona, tras un encuentro en el que Ricky Rubio, aún con molestias en la cadera, acabó desquiciando a los de Joan Plaza.

    El joven base verdinegro, que apenas pudo jugar el primer encuentro por una lesión en la cadera, fue el principal argumento de los suyos, que obligaron al Real Madrid a disputar un duelo a un ritmo frenético que acabó desdibujando su esquema.

    Con Felipe Reyes lejos de su mejor versión, Bullock (22 puntos) y Raúl López (16 tantos y seis asistencias) mantuvieron al equipo madridista en el encuentro, que vio como los locales se hacían con el mando del duelo a medida que Rubio se sentía más cómodo sobre el parquet.

    Y es que poco le duró la tranquilidad al cuadro de Joan Plaza, que impuso su ley en el inicio. Con un brillante Raúl López al timón y Louis Bullock como brazo ejecutor, los visitantes silenciaron el Olímpico en los primeros compases del choque (10-18, min. 5).

    Sin embargo, poco tardó Sito Alonso en despejar la duda sobre la participación de Rubio. Por necesidad, el joven de El Masnou pisó la cancha de inmediato y con la misma celeridad comenzó a cambiar el curso del encuentro.

    Su actividad defensiva nubló al Real Madrid y su clarividencia en la lectura del bloqueo y continuación niveló la contienda para un DKV Joventut en el que también emergían Pau Ribas (12 puntos) y Jerome Moiso (16), dos quebraderos de cabeza para los blancos.

    Solo Massey, intenso en ambas zonas, parecía aceptar de buen grado la invitación de los locales, que buscaban un ritmo frenético que desquiciase al cuadro de Plaza, que sobrevivía a la media parte merced a su gran acierto exterior (48-44).

    La reanudación no hizo pensar al cuadro ‘merengue’, que volvió a aventurarse en las ‘guerrillas’ que plantearon los locales, liderados por un Rubio que, sabedor de que podía ser su último encuentro con la elástica de la ‘Penya’, subió el ritmo una marcha más.

    El huracán generado por el base fue contestado en el bando madrileño por Bullock. El de Michigan acudió al rescate de los suyos en los momentos más delicados, y evitó la fuga del DKV, anticipando un final agónico (74-74, min. 37).

    En el período crítico del duelo, las pérdidas y la buena defensa sobre Bullock condenaron al Madrid, que vio como su mayor pesadilla durante el partido, el imberbe Rubio, devolvía desde la línea de personal la serie a Vistalegre, que el próximo sábado dictará sentencia.

    Por otro lado, Eduardo Portela, presidente de la ACB, aprovechó su presencia en el encuentro para entregar a la ‘Penya’ una placa conmemorativa por sus 1.000 partidos disputados en la competición.

    El conjunto de Badalona se convirtió la pasada jornada en el quinto equipo en acceder al club de los 1.000 partidos tras Real Madrid, Barcelona, Estudiantes y Tau Cerámica.