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Zinedine Zidane es uno de los elegidos que forman parte de la historia del Real Madrid en una doble faceta, la de jugador y la de entrenador. Ante una pléyade de estrellas con tanto tiempo jugando juntos que prácticamente se conocen de memoria, el francés es de los pocos responsables del banquillo que, a la hora de comparar el palmarés, puede sujetar la mirada de todos y cada uno de los futbolistas del vestuario del Real Madrid, conscientes de que no encontrarán a un técnico que les entienda mejor.

Con su dominio del vestuario, su forma de apagar los incendios en las ruedas de prensa, y su manera de divertirse más en los entrenamientos que en los partidos, Zidane sigue empeñado en devolver a la senda de los títulos al Real Madrid post-Cristiano, más allá de supercopas y otros torneos que llenan vitrinas pero apenas ocupan una línea en el palmarés del club blanco, siempre con hambre de piezas mayores.

 

SERGIO RAMOS: “La Liga no la vamos a ganar gracias a los árbitros, ni la vamos a perder. El que no haya conseguido los objetivos debe hacer autocrítica. No hay que darle mérito a los árbitros de que el Madrid esté primero”

 

En el Nuevo San Mamés el conjunto dirigido por Zidane dio el paso definitivo para conseguir la Liga, superando por la mínima (pero superando) los dos escollos más peligrosos que le quedaban en su carrera por el liderato, Getafe y Athletic Club. Y lo hizo de la forma en la que lo está consiguiendo este nuevo Real Madrid, con una extraordinaria solvencia defensiva (quién lo diría de un técnico que afirmó que prefería ganar 3-2 que 1-0…), manteniéndose firme cuando más apretaba el conjunto vasco en un choque de pocas oportunidades y más físico que técnico, como vienen siendo los encuentros de estas últimas jornadas ligueras, y aprovechando su opción que volvió a llegar desde los once metros.

Militao cumple

La línea de flotación blanca (Courtois, Varane, Ramos, Casemiro, Benzema) aparecía con una pequeña brecha con la ausencia del central francés, con vértigos después del balonazo que se llevó en la cara durante el partido ante el Getafe. Pero Militao se encargó de hacer olvidar al espigado defensa galo, cerrando perfectamente tanto su zona como la espalda de Ramos al que Williams buscaba siempre en la carrera aprovechando los buenos servicios de Muniain.

Así, dos de los conjuntos menos goleados de la competición hicieron gala de su buen hacer defensivo, puesto que si al Madrid le faltó Varane, el Athletic vio cómo Yeray se tenía que retirar lesionado, entrando Unai Núñez, que tampoco desmereció acompañando a Íñigo Martínez. El partido se movió con los dos contrincantes amagando, pero con muy poco ánimo de descubrirse ante las contras del rival.

El VAR no acaba con los incendios

El Real Madrid está acostumbrado a vivir con la polémica, y la llegada del VAR no ha hecho sino dotar de más argumentario a todos aquellos que consideran que la doble vara de medir siempre mide más por el lado del poderoso. Así, en un encuentro en el que lo más peligroso llegó para el corazón de Garitano con la falta de puntería de Iñaki Williams en sendos remates claros ante Courtois en la primera parte, un pisotón de Dani García sobre Marcelo en la disputa del balón mediado el segundo tiempo, cuando parecía que el Real Madrid tomaba un segundo aliento en el partido, le dio la oportunidad a Sergio Ramos de seguir mostrando su alma de delantero, amén de su infalibilidad desde el punto de penalti.

 

IKER MUNIAIN: “Es cierto que el penalti de Dani sobre Marcelo no lo he visto repetido, pero me da la sensación de que no era. Ya vemos la tónica de estas jornadas y a favor de quién se toman las decisiones”

 

La polémica llegó poco después, cuando en una acción fortuita en el área blanca, Raúl García cayó al suelo víctima de un pisotón de Sergio Ramos. Como siempre, habrá quien diga que, estando el sevillano de por medio nada es fortuito, pero la sensación en directo sobre el terreno fue que no había pasado nada, por más que las imágenes ralentizadas y las fotografías se empeñaran en demostrar que hubo pisotón. Que lo hubo.

Defender con el balón

Quizá eso fuera suficiente para que en este nuevo fútbol el árbitro hubiera cerrado cualquier discusión yendo a ver la acción al monitor, como fue a verla en la jugada del penalti sobre Marcelo, pero ni con ello la polémica iba a ser menor. González González se fio de lo que le dijo Gil Manzano desde la sala VOR, el Athletic se quedó sin su penalti, y sin fuerzas para asediar con éxito la portería del Real Madrid en los compases finales, y Zidane se marchó de Bilbao con tres puntos más y la sonrisa de quien sabe que, con su equipo abrazado a su buena racha y el FC Barcelona respirando un fin de ciclo, la Liga pinta más blanca que nunca. Cierto es que con la polémica de siempre, solo que ahora salpimentada con muchas más imágenes, y dos árbitros para valorarlas.