El Barça se reencuentra con el triunfo

Griezmann y Melo encarrilan la victoria ante el Villarreal al inicio del partido

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Griezmann celebra su gol con sus compañeros de equipo.
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El Barcelona consiguió ayer la victoria frente al Villarreal (2-1) gracias a los goles de Griezmann y Arthur, ambos en la primera mitad, en un partido que terminó sin Messi, nuevamente lesionado, y con los mejores momentos protagonizados por el joven Ansu Fati.

Los culés arrancaron con mucha fuerza y con la tripleta formada por Suárez, Messi y Griezmann como titulares. A los cinco minutos, el francés encontró el camino del gol en un córner botado por ‘The Best’. El rosarino envió un caramelo al primer palo y Griezmann metió levemente la cabeza.

El remate fue exquisito y Asenjo se vio sorprendido después de que el balón tocase el larguero y terminase besando las redes. El gol anestesió a los pupilos de Javi Calleja, sin reacción en la medular y sin ocasiones. Ter Stegen fue un mero espectador en el arranque del choque. Para colmo, el Barça amplió su renta anunciando una goleada.

En esta ocasión los focos apuntaron a Arthur, que enganchó un disparo a más de 20 metros que fue imparable para el meta villarrealense. El gol animó a un Camp Nou que aprovechó la festivididad local (La Mercé) para provocar una buena entrada pese a tratarse de un martes. El segundo tanto, sin embargo, permitió un escenario inimaginable para los culés.

El partido se durmió lo que aprovechó el Villarreal para enseñar las garras. Cerca del descanso, Cazorla sacó brillo a sus botas con un tiro desde la frontal que no pudo atajar Ter Stegen. El alemán dio un paso de más y facilitó la diana del asturiano.

El gol cambió por completo el partido y el Villarreal optó por manejar el cuero sin tanta premura. El Barça fue quien tuvo que adoptar otra actitud, tras la sustitución de Leo Messi. Valverde entendió que si el argentino tenía molestias debía cambiarle para no provocar una lesión mayor.

El ‘submarino amarillo’ cogió galones en el acto final. Cazorla repitió atrevimiento con un disparo lejano, pero algo flojo, a los 48 minutos y Moi Gómez siguió su ejemplo a 20 minutos del final.

Sin más ocasiones claras, sólo la presencia del canterano Ansu Fati dio alegría al tramo final del partido. El joven guineano tuvo dos ocasiones en los dos primeros lanzamientos. Su descaro y su atrevimiento son el mejor aval para jugar en este Barça que también contó con buenos minutos de Dembélé.