Roglic da el gran salto en la Vuelta con Valverde en segunda posición

El esloveno consigue su primera ‘grande’ con su compatriota Pogacar en la tercera plaza

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El ciclista esloveno Primôz Roglic (c), celebra junto a Alejandro Valverde (i) y Tadej Pogacar (d) en el podio. / EFE
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El esloveno Primoz Roglic (Jumbo Visma), saltador de esquí hasta hace seis años, se coronó en Madrid como vencedor de la 74 edición de la Vuelta a España al término de la vigésimo primera y última etapa, en la que ganó al esprint el campeón de Holanda, Fabio Jakobsen (Deceuninck-Quick Step).

Roglic, de 29 años, cruzó la meta en Cibeles como vencedor final, encabezando la fiesta eslovena, ya que la tercera del podio se la quedó su compatriota de 20 años Tadej Pogacar (UAE Emirates). Entre ambos el español Alejandro Valverde, de 39 años, quien alcanzó vestido con el maillot arcoìris de campeón mundial un segundo puesto que le permite sentirse “muy orgulloso”.

La roja se fue a un pequeño país de 2 millones de habitantes que produce grandes talentos del deporte, que disfruta sobre todo con el baloncesto, cuya selección liderada por Luka Doncic es campeona de Europa.

Desde hora, el ciclismo se sube a la cresta del éxito gracias a Roglic, que cumple el sueño de poner su nombre en el palmarés de una grande, y a un talento como Pogacar que ha deslumbrado al mundo del pedal con 3 triunfos de prestigio en jornadas de montaña, además de obtener el maillot blanco de mejor joven.

Roglic, ganador de etapa en las tres grandes, fue cuarto en el Tour de 2018 y tercero esta temporada en el Giro. Tiene en su hoja de servicios triunfos en pruebas de tres semanas como la Vuelta al País Vasco y Tour de Romandía, pero le faltaba la guinda entre las más deseadas del World Tour.

Insuperable en la contrarreloj de Pau, sacó en la especialidad que le dio la medalla de plata mundial en 2017 una ventaja que luego supo guardar en pugna con los mejores en territorio de escaladores, donde no fue inferior a nadie.

Justo y esperado triunfo para un corredor al que no le gusta hacer ruido, que apenas ha pronunciado cuatro frases en las conferencias de prensa como líder durante 12 días y que ha preferido “sonreír en secreto”.

Junto al ciclista de Zagorje ob Savi “entre las montañas junto al Sava”, se colocó Alejandro Valverde, segundo de la general y primer español durante toda la carrera.

El ‘abuelo’ de los casi 40 años ganó una etapa, se hizo con los galones del Movistar ante Nairo Quintana y siguió ejerciendo como referencia del pelotón nacional. Inscribió en el libro de oro el séptimo podio en la Vuelta y el décimo en una grande.

Los españoles recaudaron 4 triunfos de etapa: Madrazo, Valverde, Jesús Herrada y Mikel Iturria, pero los datos globales no invitan al optimismo. El primer clasificado después de Valverde fue Marc Soler, noveno, antecediendo a Mikel Nieve. Un resultado que refleja sequía y futuro preocupante.

En las clasificaciones complementarias destacó el francés Geoffrey Bouchard (Ag2r) como rey de la montaña, Pogacar mejor joven, Roglic maillot verde por puntos y el Movistar mejor equipo de la ronda, con hito histórico incluido al ganar también la general en Giro y Tour por conjuntos.

La Vuelta terminó junto a la diosa Cibeles al anochecer, con algún eco del triunfo mundialista de la selección de baloncesto. Fueron 21 días de competición, que vieron alternancia de líderes hasta su mitad, hasta que un reloj eligió a Roglic como dominador. En ausencia de varias figuras del pedal, era el favorito y cumplió el pronóstico.

Para el recuerdo la irrupción de Tadej Pogacar, una joya de 20 años con aroma de campeón. Junto al colombiano Egan Bernal y el belga Remco Evenepoel puede animar la escena internacional durante años.