El atleta español Orlando Ortega durante la última prueba disputada en el Mundial de Doha. / EFE
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El atleta español Orlando Ortega ganó la medalla de bronce en la prueba de los 110 metros vallas del Mundial de atletismo, que se está disputando en Doha, después de que prosperara el tercer recurso emitido por la Real Fedaración Española de Atletismo (RFEA), confirmando que el jamaicano Omar McLeod obstaculizó su trayectoria. Ortega finalizó quinto y mostró su desconsuelo al mundo. “Me han robado, es una estafa, la IAAF (Federación Internacional) tiene que hacer algo”, dijo el miércoles el velocista de origen cubano. Ni 24 horas después, llegó la resolución del organismo otorgando el bronce al corredor nacido en La Habana.

Ortega, subcampeón olímpico en Río 2016, se cuelga su primera medalla en un Mundial en su tercera participación. Compartirá el tercer escalón del podio con el francés Pascal Martinot-Lagarde.

“El jurado de apelación reconsideró el caso en los 110m vallas y en vista de la obstrucción que impedía a Ortega avanzar, el jurado otorga una segunda medalla de bronce a Ortega”, indicó la IAAF en un breve comunicado.

Primera medalla

Es la primera medalla para la delegación española en un Campeonato del Mundo desde el oro que consiguió Miguel Ángel López en los 20 kilómetros marcha en Pekín 2015. Por otro lado, la saltadora española Ana Peleteiro cumplió con los pronósticos y se clasificó ayer para la final del triple salto de los Campeonatos del Mundo de Atletismo al Aire Libre que está acogiendo Doha hasta este próximo domingo.

La gallega, bronce continental el año pasado en Berlín, no logró meterse entre las doce mejores que pelearán por el podio este próximo sábado superando los 14.30 requeridos, una distancia que sólo estuvo al alcance para favoritas como la jamaicana Shanieka Ricketts (14.42), la colombiano Caterine Ibargüen (14.32), la ucraniana Olha Saladukha (14.32), la venezolana y gran favorita Yulimar Rojas (14.31) y la estadounidense Keturah Orji (14.30).

Por su parte, Peleteiro se metió en su segunda final mundialista tras la de hace dos años en Londres y curiosamente lo hizo con la misma marca, 14.23 metros, con los que fue séptima en la capital inglesa. La española hizo 14.11 en el primero y renunció a su tercer salto para pasar con la octava mejor marca.

En cambio, no pudo pasar este corte su compañera Patricia Sarrapio.