Los equipos regresan tras la jornada de recuperación de los esfuerzos del díptico asturiano, lo más duro de la carrera. / EFE
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La Vuelta 2019 retoma hoy la carrera en Aranda de Duero, tras el día de descanso en Burgos, para enfilar hacia Guadalajara, donde espera un final en cuesta que podría ser el cuarto sprint de esta edición.

Será la jornada más larga de toda la carrera y la única por encima de los 200 kilómetros de recorrido, un total de 219,6 sin puertos puntuables por el camino. Aunque sí hay un alto no puntuable, el de Carrascosa (km.86,4), con la cima a 1.380 metros de altura, que es la dificultad más destacada. Y al final, según el libro de ruta, tres últimos kilómetros en ligera subida para llegar a Guadalajara.

Después de sus triunfos en dos de las tres llegadas masivas que se llevan disputadas, sobre todo el del sábado último en Oviedo, el día parece propicio para Sam Bennett (Bora-Hansgrohe), que ya se impuso en el primero en Alicante.

El joven neerlandés Fabio Jakobsen (Deceuninck-Quick Step), ganador en el segundo sprint en El Puig por delante del propio Bennet; su lanzador, el argentino Maximiliano Richeze, segundo en Oviedo; y el colombiano Fernando Gaviria (UAE Emirates), tercero en El Puig pero sin aparecer en el resto de la carrera; se perfilan sus principales rivales.

El español Alejandro Valverde (Movistar), considera que conseguir el podio en Madrid “sería un gran premio” para él, que, a falta de la última semana de carrera es segundo en la clasificación general.

El campeón del mundo está a 2.48 del líder, el esloveno Primoz Roglic, y tiene una ventaja de 54 segundos y 1.11 sobre el tercer y cuartos clasificados, Tadej Pogacar y Miguel Ángel López, respectivamente.

En una rueda de prensa que dio en la localidad burgalesa de Lerma junto a su director, Eusebio Unzué, y su compañero, el colombiano Nairo Quintana, Valverde, de todos modos, no descartó nada para una última semana de carrera en la que “puede pasar de todo”.

“Estoy muy contento. La gente me quiere muchísimo. Yo mismo no dejo de sorprenderme con 39 años como en mi segunda Vuelta en 2003. Sigo atacando y siendo como soy yo”, aseguró.