La familia de Blanca Fernández Ochoa espera la autopsia para despedirla

Los indicios descartan la hipótesis de una muerte accidental • La exesquiadora llevaba sus medicamentos y cerca había una botella de vino vacía, pero no se asegura que fuera suya

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Fotografía de archivo tomada el 03/03/1992 de la esquiadora Blanca Fernández Ochoa. / EFE
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La familia de la medallista olímpica Blanca Fernández Ochoa espera a que el juez dé por finalizados los trabajos de identificación del cadáver y la autopsia para poder despedirla en el tanatorio de Cercedilla, en la sierra de Madrid.

A lo largo de la mañana de ayer, el equipo forense practicó la autopsia al cadáver de la esquiadora, encontrado el miércoles por un guardia civil fuera de servicio en el pico de La Peñota en el cuarto día del operativo de búsqueda.

Será el informe de la autopsia el que determine la causa de la muerte, si bien todos los indicios encontrados por los investigadores se alejan de la hipótesis de la muerte accidental.

El cadáver, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición, no tenía golpes de suficiente entidad como para haber provocado un fallecimiento, según las fuentes de la investigación.

Fernández Ochoa, cuyo cuerpo fue hallado en una posición natural, llevaba las llaves del coche, medicamentos y parte del queso que había comprado el día de su desaparición en un supermercado de Pozuelo de Alarcón. Cerca había una botella del vino, si bien las fuentes no precisan que la llevara con ella.

El primer resultado de los trabajos forenses se conocerá previsiblemente hoy y será entonces cuando la familia reciba la confirmación oficial de que el cadáver es el de Blanca Fernández Ochoa. Para ello, además de la prueba dactilar, es necesaria la certificación por ADN.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pidió respeto y evitar especulaciones sobre las circunstancias del fallecimiento. También agradeció el trabajo llevado a cabo por las fuerzas y cuerpos de seguridad para encontrarla, hecho “en las mismas condiciones ante cualquier circunstancia y persona”.

Capilla ardiente

Una vez que la familia reciba el visto bueno del juez de Collado Villalba encargado del caso, tiene previsto trasladar los restos de la fallecida al tanatorio de Cercedilla, previsiblemente mañana sábado, para su incineración.

Se pondrá fin así a un doloroso proceso que empezó con su desaparición el 24 de agosto y la denuncia de su familia el día 29.

Los trabajos de búsqueda empezaron el domingo 1 tras el hallazgo de su coche en un aparcamiento próximo a Cercedilla. Ese día, un vecino de la localidad avisó a la Policía Local de que había visto a la desaparecida el día 24 camino de La Peñota.

Una pista que no se siguió hasta el miércoles, cuando ese mismo vecino insistió ante la Policía Local, que lo comunicó al dispositivo de búsqueda.
Fuentes municipales aseguran que también se trasladó el aviso recibido el día 1, pero desde la Policía se indica que no se conoció la información hasta el miércoles a las 11.30 horas.

Ese día, al dar veracidad a su relato se planificó batir esa zona por la tarde, pero, antes de que saliera el dispositivo, un sargento de la Guardia Civil fuera de servicio, guiado por su perra, encontró el cadáver en el collado del Rey, camino de La Peñota.