Jakobsen se estrena en la élite con una victoria milimétrica

El joven velocista, campeón de Holanda en ruta, se impone a Sam Bennett en El Puig en un esprint de ‘photo finish’ • Los favoritos se guardan para el primer final en alto, en Javalambre

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El neerlandés Fabio Jakobsen (izq) se impone en una ajustadísima llegada al esprint al irlandés Sam Bennett (dcha). / EFE
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El neerlandés Fabio Jakobsen (Deceuninck-Quick Step) se impuso ayer en la cuarta etapa de la Vuelta a España 2019, disputada entre Cullera y El Puig sobre 175,5 kilómetros, en un auténtico final de ‘photo finish’ en el que superó por milímetros al irlandés y vencedor de la anterior etapa Sam Bennett (BORA-Hansgrohe).

Sin poder celebrar su triunfo, el primero en una ‘grande’ y sexto en lo que va de año 2019, por un muy ajustado final en el que Sam Bennett tampoco sabía quién había ganado, finalmente el joven campeón neerlandés inscribió su nombre en la Vuelta y se instala definitivamente en la élite de los esprinters.

A diferencia de la etapa del lunes, en la que Bennett ganó con una diferencia holgada, con más de una bicicleta de espacio de por medio, ayer el campeón holandés del Deceuninck-Quick Step aprovechó el lanzamiento de su compañero Maximiliano Richeze para, pese al intento de remontada de Bennett, lanzar al final la bici hacia la gloria.

En otro final limpio, sin lluvia pese a que el agua hizo acto de presencia —menos de lo esperado— en puntos de la etapa, todo se preparó para la llegada masiva y, en ella, Bennett empezó rezagado por una mala entrada en la última rotonda y se quedó con la miel en los labios, cerca del doblete, al superar como una moto a todos menos a Jakobsen.

El Deceuninck-Quick Step celebró su triunfo en la etapa, que buscó con criterio. Sabían del poder de Jakobsen, que si el lunes no estuvo en la ‘pomada’ fue por verse cerrado en el esprint, pero aún así lo probaron con la alternativa de Rémi Cavagna, que arrancó a 5,8 kilómetros del final, en solitario, y fue atrapado antes de la pancarta de los últimos mil metros.

La fuga del día fue un dueto. El español Jorge Cubero (Burgos BH) perdió la oportunidad de poder luchar por la etapa a falta de unos 30 kilómetros para El Puig. Una avería en su bici, que le impedía poner el piñón y la marcha deseada, le hizo descolgarse de la cabeza y verse obligado a bajar al pelotón para solucionar el problema.

Se quedó en cabeza en solitario el belga Jelle Wallays (Lotto-Soudal) para continuar su aventura. Le quedaban por delante 31 kilómetros pero su pulso al pelotón no duró demasiado, siendo finalmente cazado a unos 18 kilómetros de El Puig, final de una etapa sin cambios en la general que sigue liderando Nicolas Roche (Sunweb).

De cara a hoy la Vuelta brindará el primer final en alto, aparcando de momento las llegadas masivas y las oportunidades para los velocistas. La quinta etapa saldrá de L’Eliana y llegará al Observatorio Astrofísico de Javalambre tras 170,7 kilómetros.

Se trata de un final inédito que será peligroso y posible escenario para los primeros movimientos de los hombres que buscan la general en la montaña. Serán 11,1 kilómetros al 7,8 por ciento de pendiente media con tramos del 12% y, eso sí, con un reciente asfalto que ha cubierto la carretera original de tierra.

Abandono de Kruijswijk

Quien no podrá luchar por el primer triunfo en alto de esta Vuelta será el neerlandés Steven Kruijswijk (Team Jumbo-Visma) tras abandonar ayer en el transcurso de la cuarta etapa debido a un dolor en la rodilla fruto de la caída en la contrarreloj por equipos inicial. Así, se queda como jefe de filas puro del equipo el esloveno Primoz Roglic, sexto en la general a 35 segundos de Roche.