El defensa de la selección Pau Torres marca el tercer gol ante Malta, durante el partido del pasado viernes. / EFE
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La selección española de fútbol pone hoy fin a su fase de clasificación para la Eurocopa 2020 con un duelo en el Wanda Metropolitano ante Rumanía, a la que necesita ganar para asegurarse ser cabeza de serie en el sorteo del torneo continental.

España cumplió el viernes en el Ramón de Carranza y con su goleada a Malta por 7-0 certificó el primer puesto del Grupo F. Ahora, los de Robert Moreno aún tienen deberes por hacer ante el combinado rumano, que no se juega nada tras perder su final ante Suecia (0-2) y al que los locales deben ganar para estar en el bombo de las mejores selecciones del próximo 30 de noviembre y evitar de inicio a otras grandes del Viejo Continente.

Esta última misión no parece que presente excesivas dificultades para la ‘Roja’, cuya última derrota en casa en una fase de grupos para un gran torneo se remonta a junio de 2003 ante Grecia. Además, los de Cosmin Contra llegarán algo desanimados tras su derrota clave en Bucarest, donde se jugaban sus opciones de finalizar segundos de grupo.

El partido también puede certificar una nueva fase de clasificación sin perder ningún partido, la quinta de las últimas seis disputadas, y echará el cierre a la actividad de una selección que ya no volverá a jugar hasta el próximo marzo, cuando entonces se inicie ya la recta final para preparar el asalto a la cuarta Eurocopa de la historia.

Como era previsible, el duelo ante Malta pareció servirle a Robert Moreno para mover una vez más su once, y el de este lunes debería arrojar algo más de luz sobre qué planes puede tener en mente el técnico catalán. Así, una vez solventado el debut en partido oficial del tercer guardameta, Pau López, el choque del Wanda Metropolitano traerá el debate sobre la titularidad entre Kepa Arrizabalaga y David de Gea.

El seleccionador parecía haber terminado con esta duda con el cambio del vasco por el madrileño en el partido ante Suecia de junio, pero el arquero del Manchester United fue el elegido en Solna y firmó seguramente, hasta el momento de lesionarse, su mejor partido, o al menos el de más paradas de nivel. Atrás, podría haber cambios en los laterales con las entradas de Carvajal y Gayà, mientras que Albiol podría confirmarse ahora como el elegido para acompañar a Sergio Ramos en el centro de la defensa, aunque Íñigo Martínez tiene opciones.

En el medio, Rodri Hernández jugó de titular ante Malta y Busquets se volvió a quedar en el banquillo, pero lo más seguro es que el del FC Barcelona recupere su puesto de ‘5’, perdido en los dos últimos encuentros y flanqueado probablemente por Saúl Ñíguez y Fabián Ruiz, los más habituales y que no jugaron ni un minuto en Cádiz.

Para la parte ofensiva, Álvaro Morata mantuvo su racha el viernes y podría ser el elegido por delante de Paco Alcácer, mientras que en los costados se espera la vuelta de Mikel Oyarzabal y queda un hueco al que aspiran muchos jugadores, entre ellos un Santi Cazorla que cuajó un gran partido ante Malta o un Dani Olmo que ya debutó como internacional en el Carranza, con gol incluido.

Rumanía, por su parte, llega sin presión al Wanda Metropolitano después de fallar en sus últimos partidos claves en casa ante Noruega, ante la que empató a uno, y sobre todo ante Suecia, donde la derrota le dejó sin opciones de pelear por la segunda plaza.

De todos modos, el combinado que dirige Cosmin Contra aún tendrá la opción de sacar un billete para la Eurocopa ya que tiene garantizado plaza en los playoffs por la Liga de Naciones. El encuentro podría estar más abierto y servirá para ver a nuevos talentos del fútbol rumano como el hijo de Gica Hagi, Ianis, y el delantero Puscas, gran referencia ofensiva junto a Keserü