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La selección española de fútbol se pegó un auténtico festín ayer en el estadio Ramón de Carranza después de golear a la pobre Malta (7-0) en un partido que tuvo a Santi Cazorla como protagonista y también a los debutantes Pau Torres y Dani Olmo, que se estrenaron como goleadores a los escasos minutos de enfundarse ‘La Roja’.

España jugó el mejor partido de toda la fase de clasificación y logró la diferencia más abultada de goles. Se quedó a mitad del camino de aquel 12-1 de 1983, pero el rival puso casi idéntica oposición. Si bien los malteses aguantaron el acto inicial, en el segundo se deshicieron ante la superioridad del equipo de Robert Moreno.

El combinado nacional empezó tímido pese al calor de la grada gaditana, que quiso homenajear a un Sergio Ramos que récord. El de Camas es el internacional español con más partido y este viernes subió un peldaño más (169) e incluso pudo haber inaugurado la cuenta con un cabezazo en el área pequeña. Cazorla le secundó en un rebote.

Sin embargo, Malta (apoyado en una defensa poblada) aguantó hasta el ecuador de la primera mitad sin aparecer por el campo contrario. El debutante Pau López no tuvo que ensuciarse los guantes y la zaga jugó un partido la mar de tranquilo. Sin apuros, con los deberes hechos y sin la exigencia de un rival cuya consigna era no salir goleado.

No lo consiguió. Malta apoyó sus argumentos en Caruana y en su cancerbero Bonello, el hijo del que fuese portero en la mítica goleada del Villamarín hace 36 años. Visto así, el gol español era solo cuestión de tiempo y Morata no le quiso dar más emoción. El delantero colchonero se aprovechó de un rechace tras una prolongación de Rodri.

A su lado, Gerard Moreno, que necesitó media docena de ocasiones para tocar las redes, aunque su fútbol fuese de lo mejor este viernes en la ‘Tacita de Plata’.

De hecho, un pase suyo sirvió a Cazorla para poner el 2-0 tras un disparo que golpeó previamente en el poste. El asturiano marcó con España cuatro años después y se destapó en los minutos finales de la primera mitad.

Los pupilos de Robert Moreno comenzaron la segunda mitad con el cuchillo entre los dientes y prueba de ello fue la ocasión de Sarabia que Caruana sacó en la línea de gol. El centrocampista del PSG se desquitó minutos después mandando un zurdazo a la escuadra. Después de que el debutante Pau López se encargase de rubricar un gol de córner.

El joven central sólo tuvo que poner el pecho para empujar una peinada de Paco Alcácer y provocar la risa del seleccionador. Pero la fiesta no terminó ahí. El técnico decidió dar entrada a Dani Olmo y éste no falló en un mano a mano con Bonello.

Y todavía quedarían dos goles más. El de Gerard Moreno, que tanto lo buscó, y el de Jesús Navas, que marcó sorprendiendo con un disparo desde la frontal que pilló por sorpresa al meta insular. Moreno hizo buena una excelente jugada de Bernat rematando a Malta.

Así se alcanzó el final del partido, con una fiesta por todo lo alto en un Carranza que vio ganar a la selección por primera vez en su historia y que disfrutó del liderato de España antes de la Euro.