El Madrid anula el efecto Mirotic y golpea primero

Los blancos ganan al Barça (89-79) en una disputada final para levantar la Supercopa Endesa gracias a su mayor intensidad y ritmo de juego

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Sergio Llull entra a canasta ante la defensa del azulgrana Malcolm Delaney. / EFE
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El Real Madrid anuló el efecto Mirotic y se impuso al Barça por 89-79 en la final de la Supercopa Endesa gracias a su mayor intensidad, en defensa y ataque, y ritmo de juego.

Aunque no sirva para augurar lo que será la campaña, batir por un trofeo al máximo rival siempre es un plus y en este sentido los de Pablo Laso salen más reforzados, pese a que el Barça supo reaccionar cuando parecía tenerlo perdido al inicio del tercer cuarto (54-35).

El Madrid llegó cinco minutos tarde a la final. Tuvo una mala puesta en escena en el partido con Anthony Randolph gafado en su persistencia en el lanzamiento y el Barça se puso con un 0-6. Nikola Mirotic fue el primero que clavó un puñal con un triple que inauguró el marcador.

Facu Campazzo puso fin a esta situación con una penetración atropellada pero efectiva y después Jaycee Carroll se apuntó a la reacción. A los cinco minutos, el 6-6 permitió a los locales comenzar de nuevo el partido.

Los dos equipos, sabedores de que su puesta a punto no es la ideal, intentaron fortificarse en defensa, pero entre que los sistemas todavía no fluyen en ataque y que la puntería todavía no está a pleno rendimiento, no hubo diferencias y el primer acto finalizó con un 21-20.

En el segundo cuarto, el Madrid aprendió la lección y endosó al Barça un parcial de salida de 8-0. Gracias a su mayor intensidad defensiva y a su ritmo de juego, además del acierto de Rudy Fernández y de Jordan Mickey, los blancos fueron cimentando una ventaja sólida, 36-25 (m.15).

El Barça intentó capear el temporal pero no encontró la manera de superar la defensa madridista. Ni Malcom Delaney, ni Brandon Davies que llevaron el peso anotador en el primer cuarto, encontraron relevo. El resultado del segundo acto, 27-13, es bastante explícito. Al descanso, 48-33.

Tras el paso por vestuarios, el Barça no consiguió poner sobre la pista nada nuevo que hiciera que las distancias se acortaran y el Madrid, poco a poco pero con paso firme fue consolidando el marcador, 54-35 (m.23).

La intimidación de Walter Tavares, el oportunismo y la efectividad de Carroll y la dirección de Campazzo fueron importantes en el tercer acto.

Davies se echó al equipo a la espalda y desde la lucha por el rebote, la anotación y la garra hizo posible que el Barça volviera al partido, 54-45, tras un parcial demoledor de 0-10 en minuto y medio, con la cuarta personal de Tavares incluida.

Hasta el final del tercer cuarto el partido se igualó y el intercambio de canastas fue la tónica hasta llegar al 69-63, con protagonismo anotador para Mirotic. Mickey también cometió su cuarta personal (m.29).

Con sólo 6 puntos de ventaja y sus dos pívots con 4 personales, el Madrid echó mano del capitán, de Felipe Reyes, y pasó a jugar con cinco pequeños. El Madrid ganó velocidad en ataque y en defensa y restituyó parte de su ventaja, 74-65.

El Barça empujó con Mirotic al mando, pero el gran trabajo de Rudy evitó males mayores, 78-70 (m.36). Laso movió piezas y la experiencia acumulada de los jugadores hizo el resto.

El Madrid anuló el efecto Mirotic, ganó por 89-79 al Barça y renovó el título de campeón.

REAL MADRID 89-79 BARCELONA

REAL MADRID: Campazzo (16), Carroll (9), Taylor (8), Randolph (2) y Tavares (5) -quinteto inicial- Llull (9), Laprovittola (9), Rudy Fernández (10), Deck (9), Mickey (10) y Reyes (2).

BARÇA: Pangos (2), Higgins (13), Claver (3), Mirotic (14) y Davies (23) -quinteto inicial- Tomic (4), Smits (2), Oriola (2), Kuric (-), Hanga (3) y Delaney (13).

PARCIALES: 21-20, 27-13, 21-30 y 20-16.

ÁRBITRO: Hierrezuelo, Peruga y Calatrava. Eliminaron por faltas a Tavares.

PABELLÓN: WiZink Center.