El Clásico, en vilo

LaLiga pide que se permute el orden del Barcelona-Real Madrid y se juegue el 26 de octubre en el Santiago Bernabéu por los disturbios en Cataluña • Ambos clubes se niegan al cambio

19
Lenglet intenta frenar a Benzema durante el Barcelona-Real Madrid de la pasada temporada. / EFE
Publicidad

El primer Clásico de la temporada entre el FC Barcelona y el Real Madrid, previsto para el día 26 de octubre a las 13 horas en el Camp Nou, permanecerá en vilo hasta el miércoles que viene, fecha en la que se reunirá el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que decidirá si finalmente se juega, se suspende o se permuta el orden del duelo y se traslada el primer envite al estadio Santiago Bernabéu.

Los incidentes acaecidos en las últimas horas en las calles de Barcelona y la atmósfera que se respira en la ciudad tras la sentencia del ‘procés’, así como la convocatoria de una manifestación unitaria del soberanismo para dicho día, han provocado que LaLiga haya pedido formalmente a la Federación que el Clásico altere su orden y que sea el Real Madrid quien organice el encuentro de la primera vuelta en el Bernabéu, para evitar posibles disturbios, antes, durante y después. “Causas de fuerza mayor”, explica LaLiga.

El Comité, formado por Carmen González, presidenta; Pablo Mayo y Lucas Osorio, vocales, más el juez de Competición suplente, Alberto Peláez, estudiará el caso. Ambos clubes tienen hasta el lunes para presentar alegaciones, si bien la Federación entiende la urgencia del asunto y podría fallar incluso antes del miércoles, día habitual para organizar sus reuniones.

Y en este contexto, ¿qué dicen los clubes? El Real Madrid rechaza el posible cambio en el orden de los partidos y que el de la primera vuelta se dispute en el estadio Santiago Bernabéu. Fuentes del club indican que sería “adulterar la competición”. “Si se requiere por fuerza mayor la solución es aplazar el partido”, añaden. El vestuario, por su parte, no tiene problema alguno en acudir el sábado 26 a disputar el partido al Camp Nou.

El FC Barcelona, por su parte, tampoco está dispuesto al cambio de escenario. En este sentido apelan que existen “muchos motivos” en el club blaugrana para negarse a esa posible permuta de estadios que quieren la patronal y la RFEF. Motivos que van desde lo deportivo a lo logístico, pero sigue siendo el motivo principal el que creen que sería “alterar la competición” el jugar primero en Madrid, según fuentes del club azulgrana.

Federación catalana

Por otra parte, el presidente de la Federación Catalana de Fútbol, Joan Soteras, mandó un mensaje rotundo. “La Federación Catalana no va a suspender ninguno de los 5.000 partidos que se juegan este fin de semana en Cataluña”.

Justo después de recibir la RFEF la petición de LaLiga de cambiar el orden del los Clásicos FC Barcelona – Real Madrid, la Comisión Antiviolencia anunció que el encuentro “es de alto riesgo”, algo habitual en este tipo de enfrentamientos.

El Consejo Superior de Deportes, por su parte, manifestó que no considera “razonable” que el Clásico se dispute en la Ciudad Condal por “motivos de seguridad” dada la situación que vive Cataluña y entiende se deberá buscar una solución.

“Tal y como se están desarrollando los acontecimientos consideramos, al igual que LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol, que por seguridad no es razonable jugar ese partido tal y como está previsto”, explican fuentes del CSD.

El FC Barcelona fue uno de los clubes que se pronunció el pasado día 14 después de que el Tribunal Supremo hiciera pública la sentencia condenatoria a los líderes del ‘procés’ por sedición, con penas de entre 13 y 9 años de cárcel.

“Del mismo modo que la prisión preventiva no ayudó a resolver el conflicto, tampoco lo hará la prisión dictada hoy, porque la cárcel no es la solución. La resolución del conflicto que vive Cataluña pasa, exclusivamente, por el diálogo político”, afirmó el club.

Hace dos años, la junta directiva del conjunto azulgrana decidió que se jugase a puerta cerrada el partido ante la UD Las Palmas, de la séptima jornada de la Liga 2017-2018, que coincidió con el referéndum ilegal de independencia celebrado el 1 de octubre de 2017, por circunstancias de “excepcionalidad” y ante la negativa de LaLiga a decretar el aplazamiento.