El jugador del Kirolbet Baskonia Luca Vildoza intenta zafarse de su rival Tony Crocker del Khimki Moscú.
El jugador del Kirolbet Baskonia Luca Vildoza intenta zafarse de su rival Tony Crocker del Khimki Moscú. / EFE
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El Kirolbet Baskonia consiguió su tercera victoria consecutiva a domicilio tras derrotar al Khimki ruso (77-85) en la decimoquinta jornada de la fase regular de la Euroliga, que le acerca a la zona de play off tras un duelo marcado por la eficacia de Shavon Shields (15 puntos sin fallo) y las asistencias de Marcelinho Huertas (10).

Los pupilos de Velimir Perasovic estuvieron de dulce en la capital rusa. Especialmente potentes en el rebote, con un porcentaje notable desde el perímetro, los baskonistas cocinaron su triunfo desde el primer cuarto para hacer olvidar, cuanto antes, el tropiezo que arrastraban frente al Barça de la semana pasada.

Buenas ventajas

Dicho y hecho. El Kirolbet supo sacar partido a la baja de Alexei Shved y pronto encontró buenas ventajas (3-12, min.4), machacando cualquier reacción del Khimki, a quién solo le sostuvo Markovic en un buen arreón que impidió que los vascos solucionasen la papeleta antes de tiempo. La gran defensa de Baskonia fue dando sus frutos. Shields hizo el resto.

Pese al equilibrio vitoriano, llegó el momento de los pupilos de Georgios Bartzokas, que enjugaron su desventaja con un carrusel de buenas acciones antes de enfilar el túnel de vestuarios. Del 21-34 se pasó al 36-43, dando vida a un Khimki que tenía mejores números que sensaciones. Ahí, sin embargo, los rusos se creyeron capaces de todo y tomaron la iniciativa.

Su renacer coincidió con un parón provocado por Shengelia, que reventó el tablero en una entrada a canasta. El mate del georgiano hizo añicos el cristal y el parqué se convirtió en un mar de cristales. El choque se detuvo más de 20 minutos y este paréntesis le dio la vida al combinado moscovita.

Green, Crocker y el ex de Boston, Jordan Mickey, tuvieron su minuto de gloria para colocar el 53-52 al borde del último asalto. El veterano Monia también aportó su parte con dos triples que hicieron enfadar a Perasovic en el partido.