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El FC Barcelona Lassa recibe hoy a Unicaja Málaga —21.00 horas/Movistar Deportes 1 y Esport 3— en la 13ª jornada de la Fase Regular de la Euroliga con un objetivo compartido por ambos equipos, el de ganar para no quedar muy descolgados prematuramente en la clasificación y coger energía para un final de año movido plagado de partidos.

Tres jornadas en apenas diez días que cerrarán el año y de paso una primera vuelta de la competición muy reñida en la que ni Barça Lassa ni Unicaja han dado su mejor versión. Los blaugranas acumulan tres derrotas consecutivas y ni el Palau les salva ya de la debacle, mientras que Unicaja cogió aire ante el Khimki en la pasada jornada.

De todos modos, los de Joan Plaza llevaban cinco derrotas seguidas y ese bálsamo ante los rusos les dejan con un balance de 4-8, idéntico al de un Barça Lassa que jugará con la presión de estar obligado a ganar ante su público. Tarea nada fácil, sobre todo a nivel mental, después de acumular dos derrotas en la Liga Endesa contra Iberostar Tenerife y Herbalife Gran Canaria.

Con unos números que son peores que los de la temporada pasada a estas alturas, el nuevo proyecto blaugrana empieza a tocar fondo. Con una plantilla totalmente renovada, la llegada de Sito Alonso no está yendo de la mano de las victorias necesarias para hacer olvidar los fantasmas de la mano. Y una derrota más en casa ante Unicaja podría atascar más la progresión del equipo.

En la última jornada en la Euroliga los blaugranas perdieron el Clásico ante el Real Madrid (87-75) en un duelo equilibrado al principio pero en el que la falta de acierto y una defensa floja condenaron a los blaugranas. Errores que se repitieron ante el Gran Canaria (77-88) y que evidencian que el atasco mental y la presión por no ganar están presentes en los jugadores.

Por su parte, Unicaja necesita encadenar la que sería la segunda victoria consecutiva para ponerse por delante del Barça Lassa y respirar más tranquilos. Ayudó a ello el ganar al Khimki en casa (93-84).