La llegada de Zupo Equisoain al banquillo del Viveros Herol Nava no solo ha venido a cambiarle la cara a un equipo que parecía sumido en una crisis sin final, sino que también ha traído una cierta tranquilidad en el seno del club, que había llegado a plantearse no solo el cambio de técnico con el cese de Diego Dorado, sino también las variaciones en la plantilla de jugadores, con varios de las nuevas incorporaciones en el punto de mira después de un rendimiento que había ido de más a menos a lo largo de las jornadas.

La victoria en la cancha del Sinfín y el empate en la de Granollers en dos buenas demostraciones de lo que es capaz de hacer el equipo, sacaron al Balonmano Nava de las posiciones de descenso, y además propiciaron un ‘regalo’ para la plantilla, que de no haber logrado puntuar en estos dos partidos habría retornado al trabajo en la jornada de hoy.

Más vacaciones

Los tres puntos de cuatro posibles han conseguido que ese inicio del trabajo se retrase cuatro días más, y no será hasta el 8 de enero cuando la plantilla se pondrá a las órdenes de Zupo para comenzar una pretemporada de cuatro semanas en la que el equipo tendrá que asimilar nuevos sistemas de cara a una segunda vuelta en la que no solo habrá que mejorar la imagen, sino también sumar los puntos suficientes como para salvar la categoría sin apuros.

No estarán todos los jugadores en ese reinicio de la competición, puesto que tanto Lukas Simenas como Nicolo D’Antino tienen compromisos con sus selecciones y no podrán estar disponibles hasta el día 11 de enero, al igual que Patotski. Del resto se espera su llegada para el 8, con la confianza en que los lesionados Yeray, Vujovic, Moyano y Paco Bernabéu hayan avanzado en sus respectivas recuperaciones y puedan estar al servicio del equipo en cuanto se reinicie la competición, que será (si la pandemia no lo impide) el 3 de febrero en la cancha del Bada Huesca.

La plantilla se queda como está

Además, ese buen sprint final de año para el Nava ha propiciado que el club no quiera moverse en el mercado de fichajes. Pese a que los ofrecimientos de jugadores y técnicos habían sido muchos, finalmente el club hizo una apuesta por Zupo Equisoain pensando que con un técnico con experiencia la plantilla podría elevar su nivel, y como el tiempo (breve) le ha dado la razón, salvo sorpresa en forma de bajo rendimiento o petición de baja, el Viveros Herol Nava no hará variaciones en su plantilla.

En el apartado institucional, el club navero suscribe el comunicado enviado por la Asobal en relación a los problemas que puede encontrarse para finalizar la temporada si no se establece un plan de rescate para la competición. En el caso del Viveros Herol Nava, el descenso en el número de socios, el bajón hasta el cero en el capítulo de ingresos por entradas y merchandising, y el elevado coste de los test PCR han puesto a la entidad en una situación complicada, quizá menos que otros clubes que pasan por verdaderos problemas para salvar el día a día, pero sin duda con un buen quebradero de cabeza económico.