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A lo largo de la semana, el debate acerca de la conveniencia de la conversión de la Gimnástica Segoviana en Sociedad Anónima Deportiva había restado todos los minutos al equipo azulgrana, que durante los noventa y cinco minutos que duró su partido ante el Santa Marta volvió a sentirse protagonista, con un juego digno de aplauso en la primera parte, y una más que válida sobriedad defensiva en la segunda, que le valieron para sumar los tres puntos frente a un oponente que fue de menos a más en el partido, pero que no exigió a Christian en ninguna oportunidad, porque el portero gimnástico no tuvo que realizar ni una sola intervención, tocando el balón muchísimas veces más con el pie, que con las manos.

El juego que desplegó el equipo azulgrana hasta bien entrado el ecuador del primer tiempo fue de lo mejor que se ha visto a lo largo de la temporada. Cierto es que el Santa Marta salió al partido con un punto menos de intensidad que los locales, pero ello no puede restar un solo mérito al fútbol que generó la Segoviana, sacando el balón jugado desde la defensa, juntando la calidad de Asier y de Dani Calleja en la zona ancha del campo, con la inestimable ayuda de Rubén metiéndose en el centro en momentos puntuales, y volcando el juego ofensivo sobre la banda de un Dani Abad que percutió una y otra vez buscando los envíos al área.

 

El equipo realiza el mejor fútbol de la temporada en la primera media hora de partido

Los locales avisaron por dos ve4ces antes de lanzar el primer directo al mentón del Santa Marta. Dani Calleja tratando de sorprender a Tomy desde lejos, y Adrián con un remate cruzado, no vieron portería por muy poco, hasta que en el minuto 6, una perfecta acción ofensiva llevó el balón a Dani Abad, que puso el esférico en el área chica, donde Dani Arribas controló el balón, miró a un lado, miró al otro, echó un vistazo al cielo, calculó la dirección del viento casi inexistente, y con la derecha puso su remate cerca del palo, inalcanzable para Tomy.

La defensa del Santa Marta fue espectador, que no actor, del gol de la Segoviana, como lo fue durante muchos minutos de la primera parte, mostrando una tibieza en las marcas que permitió a los locales jugar a placer. Javi Borrego en dos ocasiones, Asier en otra que se encontró con el meta local, Dani Abad… pudieron haber ampliado la renta, pero más allá de las ocasiones, la sensación de superioridad que ejerció la Segoviana sobre su oponente en la primera parte fue abrumadora. Y por ello se creó una cierta desazón con la llegada del descanso, porque el 1-0 no hacía justicia a lo que se había visto sobre el campo.

OTRO EQUIPO

El Santa Marta que apareció en el césped de La Albuera tras el paso por los vestuarios no fue en absoluto el mismo equipo que había comparecido (sin más) en el primer período. Con el centro del campo mucho más activo, y la defensa fijando mejor las marcas, el equipo que dirige Arturo Martín se comportó como se esperaba que lo hubiera hecho en el primer período, y la prueba se evidenció en el primer minuto de la reanudación, cuando Mito presionó con fuerza a Calleja hasta robarle la pelota, forzando con su remate un saque de esquina, tras el cual el lanzamiento de Martiña salió flojo a las manos de Christian.

La presión del Santa Marta hizo bastante más incómodo el partido a la Segoviana, que ya no encontraba con tanta comodidad ni a Javi Borrego, ni a Dani Abad, ni a Arribas, que tuvieron bastante menos presencia en el juego del equipo que en el primer tiempo. Asier y Calleja seguían buscando balones y tratando de combinar, pero en los primeros compases de esta segunda parte adquirió mucho más protagonismo el juego defensivo de Manu y la colocación de Viti, que el fútbol ofensivo que el cuadro gimnástico no pudo desplegar.

Manu González vio claro que el equipo necesitaba aire fresco, y con la entrada de Diego Gómez obligó a la defensa del Santa Marta a estar más pendiente de la verticalidad del delantero gimnástico, que en su primera acción del partido ya dio muestras del quebradero de cabeza que iba a dar a la pareja de centrales del equipo charro. Su entrada en el campo le dio al equipo la frescura en ataque que le faltaba, al igual que el ingreso en el terreno de juego de Domingo le aportó a la Segoviana la fortaleza en el centro del campo que comenzaba a echarse en falta, porque Dani Calleja se había dado una buena paliza tanto en labores de creación del juego y llegada en segunda línea, como tratando de recuperar la posesión del balón. Con razón la grada le dedicó una calurosa ovación cuando salió del campo sustituido por Iván Sales.

EL CLÍNIC DE ASIER…

El tramo final del encuentro fue un clínic de fútbol del centrocampista azulgrana. Haciendo gala de su indiscutible calidad, la lectura del partido que hizo Asier fue impecable, haciéndose más palpable aún en el último cuarto de hora de encuentro, parando el ritmo cuando era necesario, buscando el envío en profundidad, o echando una mano en la recuperación.

De las botas de Asier salieron las mejores acciones ofensivas de los locales, cuando el Santa Marta comenzaba a dejar espacios buscando su suerte en una ofensiva casi siempre desactivada por la zaga gimnástica. Tanto fue así que la ocasión de gol más clara para las hueste visitantes llegó tras un envío al área que Viti envió a córner pasando el balón a escaso metro y medio de la portería de Christian. Poco bagaje para intentar empatar el choque.

… Y LA REIVINDICACIÓN DE IVÁN SALES

El extremo azulgrana se había pasado toda la segunda parte calentando, mirando con una cierta ansiedad al banquillo, esperando una llamada de Manu González, que se produjo a poco más de diez minutos para el final del encuentro. Saltó al campo con tantas ganas que estuvo a punto de lesionarse en una acción en la que llegó a forzar un saque de esquina después de perder el balón y recuperarlo, y no paró de correr buscando su suerte hasta que, en la última acción del encuentro, con el Santa Marta descolocado tras un saque de esquina, recogió el balón en la frontal tras el pase de Rui, regateó a dos rivales, y puso su remate lejos del alcance de Tomy, celebrando el gol con la rabia de quien quiere ganarse en el campo los minutos que considera que debe jugar, cerrando de esta manera la victoria de la Segoviana en un buen encuentro de fútbol. El Santa Marta compareció tarde al partido y eso, ante un rival de la calidad del gimnástico, suele ser sinónimo de derrota.