Tres días después de que Manu González picara en el orgullo a sus jugadores afirmando que la Segoviana había dejado de ser el mejor equipo del grupo octavo de la Tercera, el conjunto gimnástico reaccionó como lo hacen los grandes y tiró de calidad y contundencia para superar con holgura al Palencia Cristo Atlético en la fiesta que tenía preparada el conjunto palentino, que salvo hecatombe será el que acompañe al azulgrana en el ascenso directo a Segunda Federación.

Tardó muy poco la Gimnástica Segoviana en poner de manifiesto su condición de líder sobre la alfombra de la Nueva Balastera, con Álex Conde avisando con un disparo peligroso al que respondió Dani con una parada de bella factura y con Manu probando suerte con un disparo que taponó Abel para evitar el 0-1.

El peso del partido fue para la Segoviana que intentó entrar una y otra vez por bandas con centros laterales pero Dani se mostró muy sólido y sin concesiones. Por su parte el Cristo Atlético lo intentó generando peligro a balón parado como en centro de Adri Pérez que se paseó por el área pequeña sin encontrar rematador. A renglón seguido la Segoviana se puso por delante. Calleja recogió un rechace de Dani a tiro de el mismo y sólo tuvo que empujar a placer con el arquero rival vendido para romper el resultado inicial.

El 0-2, en una jugada impecable

El tanto aceleró a un Cristo que se fue a por el empate con más corazón que cabeza. Con el Cristo volcado y dejando espacios la Gimnástica Segoviana abrió la brecha en el luminoso en una impecable jugada con taconazo incluido para la entrada de Rubén por la banda izquierda hacia la cabeza de Adeva, quien culminó con un testarazo libre de marca y sin oposición el 0-2, resultado con el que se llegó al final de una primera parte en la que cinco minutos frenéticos y de mucha pegada pusieron contra las cuerdas a un Cristo que hasta la fecha se había mostrado muy sólido en su propio feudo.

No hubo descuento y los 22 protagonistas enfilaron el túnel de vestuarios con un resultado justo a tenor de lo vivido sobre el terreno de juego, con Carmona abandonando el terreno de juego como espectador de lujo.

Tras la reanudación el Palencia Cristo salió a por todas en un envío a Jesús Torres que no acertó a controlar con todo de cara. Segundos después la tuvo Zubi en un disparo desde la frontal que salió desviado y se perdió en el limbo. En el 55 el Cristo pudo recortar diferencias en una gran asociación de Zubi con Silva que acabó con un disparo que salió lamiendo la cepa del poste. Los de Rubén Gala no cejaron en el empeño y en el 62 fue Zubi quien empaló de primeras el cuero pero el disparo se topó en la bota de un defensor que acabó en saque de esquina.

El Cristo por momentos encerró a la Segoviana en su área pero sin la pegada que demostraron los pupilos de Manu González en el primer acto. Como curiosidad y entre aplausos en el 72 Alejandro Conde dejó el terreno de juego. El ex del Cristo durante dos temporadas cuajó un gran partido y la parroquia local se lo reconoció como tal.

Tirando de veteranía

Tras el cambio los locales pudieron recortar diferencias en una jugada peinada con la testa por Abel en el interior del área que se escapó por muy poco. La veteranía de la Segoviana sirvió para llevar el partido a lado que más le interesaba con todo de cara. Muchas paradas e interrupciones en pos de enfriar el intento de reacción de un Cristo que no acababa de enterrar el hacha de guerra.

Con el equipo palentino volcado en ataque llegó el gol de la sentencia para la Segoviana. Un error grosero de Charly en defensa sirvió para dejar a Rubén en el mano a mano con Dani. El jugador segoviano con mucha sangre fría cerró la goleada y tumbó contra la lona a un Cristo que a lo largo del presente ejercicio se había mostrado muy sólido en su propio feudo, pero que no pudo con la solidez de un líder que enterró las dudas acerca de quién es el mejor equipo del grupo octavo de la Tercera. Y ya solo le separa un punto del título de Liga.