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El final del año 2019 y el inicio del 2020 han obligado a los directivos (ahora gestores) de la Gimnástica Segoviana a convertirse en ‘casi’ expertos en derecho. Las vicisitudes de la conversión fallida en Sociedad Anónima Deportiva, la dimisión de la Junta Directiva y la creación de una Gestora parecían ser el punto álgido de una temporada en la que, pese a todo, el equipo estaba dando la talla, llegando al sprint final de la competición incluso con opciones de alcanzar la primera plaza de la clasificación para jugar el play off de ascenso a Segunda B por el camino corto.

Pero el coronavirus ha venido a cruzarse en el camino de todos, y a los miembros de la Gestora azulgrana les toca ahora convertirse en expertos en derecho para tratar de salvaguardar la viabilidad económica del club en un momento en el que la paralización total del deporte en España, y en buena parte del mundo, está provocando que en el caso del fútbol aunque sin excluir a otras modalidades deportivas, los trabajadores de los clubes, los deportistas, estén percibiendo un salario sin poder jugar los partidos.

El Zamora CF ya lo hizo

Aunque en el caso del fútbol profesional la ‘epidemia’ de los ERTES tan solo parece haber afectado a FC Barcelona y Atlético de Madrid, no son pocos los clubes que se han interesado por estos expedientes, y alguno de ellos lo ha llevado a cabo, como es el caso del Zamora, aunque su ERTE no afecta a la primera plantilla, y sí a 12 de los 41 trabajadores que tiene el club. La Arandina lo tiene en vías de estudio, y la Gimnástica Segoviana, que se lo planteaba tal y como señaló Agustín Cuenca en días pasados, ha terminado presentándolo.

El ERTE que ha solicitado la Gimnástica Segoviana ante la Junta de Castilla y León afecta a jugadores y técnicos de la primera plantilla, así como a los empleados con los que cuenta, para conseguir la exención de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social y los salarios durante el tiempo de suspensión de los contratos laborales. Ahora hay que espera a que la autoridad laboral constate la existencia de la causa de fuerza mayor y dicte una resolución en el plazo de cinco días, teniendo la posibilidad de pedir un informe a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que igualmente tiene cinco días para resolver el trámite. Pero, entendiendo que las solicitudes van a ser muy numerosas, es muy posible que la solicitud no sea respondida, por lo que se entenderá que el silencio administrativo es positivo y ya se podrá desarrollar el expediente.

La Federación actúa

De esta manera la Segoviana pretende salvaguardar su futuro económico, a la espera de que la situación mejore, y el fútbol pueda retornar a la normalidad. Con el fin de intentar que los clubes puedan ‘ir tirando’ en unos momentos de gran incertidumbre sanitaria, a la que dará paso una gran incertidumbre económica, la Federación Española de Fútbol presentó un paquete de medidas sociales y económicas para ayudar al fútbol español, garantizando la viabilidad de los clubes, así como el pago de salarios, para lo cual la Federación adquirió el compromiso de destinar cuatro millones de euros para los clubes de fútbol no profesionales, con el fin de que puedan pagar los sueldos de jugadores y técnicos en este período de suspensión.

El avance de tesorería se podrá devolver en dos temporadas sin intereses y podrán acceder a la misma los clubes de Segunda División B; Tercera División; Primera y Segunda y Segunda B de Fútbol Sala y Primera y Segunda División Femenina de Fútbol Sala. Además, la RFEF está dispuesta a aceptar el aplazamiento sin sanciones de las posibles deudas de los clubes con los futbolistas generada por este período, garantizando el salario del jugador, siempre previa negociación con sindicatos, mantendrá las ayudas comprometidas con los clubes de Tercera División, que oscilan entre los 43.900 y 105.000 euros y podrá en marcha las ayudas de la UEFA Solidaridad para las canteras de los clubes, con un reparto de 2.311.035 euros para los conjuntos de la Tercera División.