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Que el ciclismo es un deporte para valientes es algo fuera de toda duda. Y que el ciclismo en diciembre es para los más valientes de entre todos ellos, también. Así que toca dar la enhorabuena a los cincuenta y cuatro ciclistas, de los noventa que se inscribieron para tomar parte en el Gran Premio Ciclista Navideño entre master, junior, féminas, élite-sub23, cicloturistas y Cadetes, que se presentaron en la línea de salida en el paseo Ezequiel González para participar en una prueba de lo más tradicional con la que el Club Ciclista 53×13 cierra el año, más allá de la Carrera del Pavo, que eso es otra cosa.

Hay que reconocer que la jornada dominical no acompañaba en absoluto, ya que a pesar de que no hacía una mañana gélida, un abrigo hacía falta, y el viento que durante el sábado sopló con una fuerza inusitada templó sus ánimos el domingo, pero aún así pegó con intensidad a los corredores.

EL VIENTO SELECCIONA

Prueba de ello fue que, después de que llegaran todos juntos hasta Madrona, el viento hizo la selección y tres ciclistas, David de Pablo, Víctor Castro y Víctor García se mostraron como los más fuertes, afrontando los últimos veinte kilómetros de la carrera con todas las opciones de victoria. Por detrás, el pelotón se fraccionaba en varios grupos, puesto que en cuanto uno de los corredores perdía un metro y se encontraba a merced del viento, rápidamente se quedaba descolgado, y casi a la espera de que poder integrarse en otro grupo donde refugiarse de Eolo, aunque fuera mínimamente.

En el primer paso por Ezequiel González, el trío de cabeza ya sabía que la victoria se iba a disputar entre ellos, afrontando con fuerza la subida del Camino de La Piedad, que también pesó lo suyo. El resto de ciclistas fueron pasando con muchos segundos de diferencia entre unos y otros. Entre ellos, Pedro Delgado, al que le podrán pesar los años, pero sigue haciendo gala de una clase innegable sobre la bicicleta.

LA CUESTA DE LOS HOYOS, SIEMPRE DECISIVA

La victoria se jugó en la Cuesta de los Hoyos, y en ese tramo el ciclista del Escribano Sport, Víctor García, se mostró como el más fuerte de los tres, entrando en la meta con los brazos en alto después de marcar un tiempo de 37:34, apenas un segundo por delante del segoviano Víctor Castro, que corre con el Getafe, y de David de Pablo, del Ciclos Corredor. Ellos fueron los más destacados de una carrera en la que las ganas del medio centenar de ciclistas pudo con un diciembre pasado por agua, por viento y por frío.