La Gimnástica Segoviana rinde visita a las doce de la mañana de hoy a uno de esos campos que tiene vitola de inasequible en el grupo V de la Segunda RFEF. El equipo azulgrana, que con el paso de las jornadas y los pinchazos lejos de La Albuera suma ya dos meses y medio sin ganar como visitante, se mide al Cacereño que tan solo ha perdido un encuentro de los seis que ha jugado esta temporada como local. goleando sin ir más lejos hace un par de semanas al Atlético de Madrid B en el Príncipe Felipe de la capital extremeña.
Comenzando por las ausencias en el conjunto gimnástico, aunque Ramsés señaló en la previa del encuentro que toda la plantilla se encontraba a disposición, el hecho de que Fer Llorente y Borao se retiraran antes de tiempo del partido frente al Villanovense lleva a pensar que, bastante más el primero que el segundo, pueden no ser de la partida. Ambos habrían sido dos futbolistas importantes para el encuentro, el mediocentro porque es difícilmente sustituible en el equipo, y más en un encuentro en el que el rival va a presionar muy arriba con seguridad, y el interior por la velocidad que se va a necesitar a la hora de romper por la banda.

CASTIGA LOS ERRORES

Porque, siguiendo ahora con el análisis del oponente, el Cacereño es un conjunto muy similar a la Segoviana en la ambición que muestra en su juego defensivo, con las líneas muy adelantadas, presionando con insistencia para robar en campo contrario. Si se logra superar esa línea de presión, los espacios se abren con cierta facilidad, pero cuesta un potosí llegar a tres cuartos con el balón controlado.
Ante esa tesitura, la Segoviana tiene la opción de reforzarse en su intención de salir con el balón jugado desde atrás, o bien alternar el juego corto con el largo tratando de que el poderoso salto de Acuña o la gran humanidad de Gómez puedan propiciar las segunda jugadas. Ramsés afirmaba en la previa que “tenemos que conseguir que el rival no jueguen a lo que quiere”, lo que deja abiertas las dos vías, si bien el hecho de que el estadio Príncipe Felipe de Cáceres sea de hierba natural y de dimensiones parecidas al de La Albuera resulta una tentación para una Segoviana que siempre quiere tener la posesión.

 

Fer Llorente, lesionado frente al Villanovense, no llegará a jugar en Cáceres, y Borao será duda para el partido

Como siempre que se juega fuera de casa, porque en La Albuera los errores son menores, la clave para poder puntuar será equivocarse lo menos posible y eso es algo que tiene interiorizado la plantilla, y que exteriorizó Adrián Pérez ante los medios al señalar que “tenemos que intentar que el Cacereño no nos penalice por los errores que podamos cometer por ser fieles a nuestra filosofía”. El balón parado sigue siendo la asignatura pendiente, porque con la tremenda igualdad que reina en la categoría, cualquier despiste es castigado con un gol en contra.
Todo lo que sea puntuar ante uno de los favoritos para jugar la fase de ascenso a Primera RFEF se considerará un más que buen resultado, pero como siempre sucede con el equipo azulgrana, no se saldrá a especular con el empate sin goles, aunque el devenir del partido pueda sugerir lo contrario. De no ganar en Cáceres la Segoviana sumaría tres partidos consecutivos sin conseguir la victoria, algo que no le ha sucedido en toda la temporada por el buen nivel alcanzado por el equipo.