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Habrá que esperar. El Viveros Herol Balonmano Nava no jugó precisamente el mejor partido de balonmano que se le recuerda, y perdió de manera justa con el Puente Genil. Aunque las formas fueran más que dolorosas, porque el equipo segoviano murió en la orilla después de haber hecho una remontada express, los errores propios ante un oponente que llegó al tramo final del partido con las fuerzas justas terminaron por decidir su derrota.

Hay momentos en los que uno no sabe cuándo anunciar las cosas. El hecho de que el club anunciara la designación de Dani Gordo como seleccionador brasileño a pocas horas del partido no parece lo más adecuado para la famosa ‘aproximación mental’ a un encuentro que se antojaba tan importante, y aunque resulta indudable que todos quisieron dar el cien por cien en la pista, el Balonmano Nava no fue el de otros partidos de casa, haciendo lo contrario de lo que le pedía el choque.

Porque el Puente Genil llegó a Nava de la Asunción con tan solo cuatro rotaciones, y aunque la lógica mandaba que los de casa impusieran el ritmo más alto posible con el fin de agotar a un rival de calidad, pero físicamente al límite, la realidad del partido fue que éste llevó el ‘tempo’ que quisieron los de Paco Bustos.

LOS VISITANTES, CON LAS IDEAS CLARAS

Los andaluces tomaron el mando en el marcador durante toda la primera parte, apoyando su juego ofensivo en las conexiones de Juan Castro con Javier García en el pivote, que obligaban al 6:0 navero a cerrarse sobre el internacional español, lo que dejaba el espacio justo para que los lanzadores andaluces pudieran superar a Yeray, que tampoco fue el de otros días, todo lo contrario de lo que hizo el bosnio Admir Ahmetasevic en el marco cordobés, que paró en Nava todo lo que no había parado en encuentros precedentes.

La primera exclusión para Álvaro Rodrigues llegó acompañada de otra sanción para Dani Gordo por protestar. Los árbitros marcaban el terreno desde el principio, y aunque en esa doble inferioridad en el minuto doce se saldó con un exiguo 0-1 para los cordobeses, una relajación posterior llevó a recibir un parcial de 0-3 que llevó el choque a un inquietante 6-9.

La reacción local estuvo liderada por el acierto de Nicolo desde los seis metros. Y es que el italiano sigue creciendo todo lo que se va empequeñeciendo Paco Bernabéu, que parece resignado a contar con pocos minutos en el extremo. Ese descenso en su aportación también está afectando al equipo, porque Nava practica un juego coral en ataque, y todos deben aportar, como han comenzado a hacer tanto Adrián Rosales, que cada día va a más, como Miguel Baptista, que sigue sumando minutos de juego.

El equipo no fue el de otros encuentros de casa, sin saber imponer el ritmo que más le convenía

Aunque volvieron a amagar los visitantes con distanciarse en el marcador, el Viveros Herol Nava fue limando las diferencias pese a las buenas actuaciones de Ahmetasevic, que impidió que los locales pudieran llegar al descanso con un tranquilizador 14-12 al despejar el lanzamiento de seis metros de Darío Ajo, propiciando un contragolpe culminado por Nuno Pereira que llevó el partido al descanso con empate.

Tras un reinicio muy frío por parte de ambos conjuntos, de nuevo el Puente Genil cogió el mando del partido, de nuevo apoyándose en una buena defensa, y con las ideas muy claras a la hora de atacar el marco local. Álvaro sumaba una segunda exclusión por protestar, en uno de los pocos errores del central portugués, que sabe que con la baja de Andrés Alonso tenía pocos recambios de garantías para poder defender a Javi García.

EL LARGUERO DIJO NO

Ante un Nava por momentos impotente en la ofensiva, los cordobeses llegaron a situarse cuatro goles por delante (18-22) a diez minutos para el final. Fue el momento en el que los de casa cambiaron su defensa a 5:1 con Agustín Casado de avanzado, lo que propició la reacción local, ayudada por una inferioridad del Puente Genil, que llevó el encuentro al 23-23 a tres minutos del final, después de un tanto de Agus Casado a puerta vacía. La factura física comenzaba a hacerse patente en los jugadores visitantes, con varias acciones al borde del pasivo que les obligaban a ejecutar malos lanzamientos.

Darío Ajo Martín tuvo la bola para ganar el partido, pero su lanzamiento se estrelló en el larguero

 

La gestión de los últimos compases del encuentro fue decisiva, y el Puente Genil se vio de nuevo con un hombre menos para trabajar su ataque a noventa segundos para el final. No acertó con la portería de Ernesto, y fue el Viveros Herol Nava quien dispuso de un minuto para ganar el partido ante un rival que defendía con uno menos. El ataque llevó la bola hasta el extremo, donde Darío Ajo Martín optó por hacerle una vaselina a Ahmetasevic que se fue al larguero, dejando unos segundos preciosos para que el Puente Genil consiguiera llevar la bola hasta Víctor Alonso, que anotó el tanto que le dio una justa victoria al equipo cordobés. Nava perdió su oportunidad de vivir con tranquilidad las vacaciones navideñas, y deberá trabajar duro para conseguir otra.