Los jugadores del Balonmano Nava celebran con los aficionados el triunfo ante el Sinfín./ AMADOR MARUGÁN

El Viveros Herol Nava entró con buen pie en la Liga Plenitude Asobal, en lo que a sus partidos de casa se refiere, con una victoria frente al Bledio Sinfín que supone algo más que dos puntos, tanto en el apartado clasificatorio, puesto que son dos puntos que no suma un directo rival por la permanencia, y además con un average favorable de siete goles que puede ser importante al final de la temporada regular, pero también porque marcan el camino que debe seguir el conjunto segoviano, y que es el que Álvaro Senovilla quiere que hagan sus jugadores, con una defensa firme sin desdeñar los ataques rápidos tras recibir gol, y una producción ofensiva variada en la que no sólo los jugadores de primera línea sean los protagonistas.
La inercia de unos espectaculares prolegómenos de partido llevó al Nava a poner un alto nivel defensivo, y un no menos acertado ataque para elevar un ilusionante 4-1 en el electrónico… que se diluyó como azucarillo en café en cuanto comenzaron a llegar las pérdidas en el ataque, y Sinfín se apoyó en su extremo Aguilella para reducir las diferencias hasta la nada.

EL PARCIAL DE 5-0

Lo que fácil viene, fácil se va, y en el minuto 12 de partido el Sinfín se puso por delante, aunque un par de acciones rápidas locales, con un contragol y un contraataque protagonizados por Smetanka devolvieron la iniciativa a los de casa, que jugando a ráfagas endosaron un 5-0 a su rival, y obligaron a Rubén Garabaya a parar el choque, porque su equipo se veía absolutamente impotente para superar la defensa segoviana.
Puso el técnico del equipo santanderino el siete para seis en ataque intentando encontrar soluciones ofensivas, y aunque es cierto que las encontró, el juego rápido de los de casa desarbolaba una y otra vez el lento repliegue visitante, y así Nava logró mantener una renta de cuatro y cinco goles en la recta final de la primera parte, cerrándose los treinta minutos iniciales con un gol postrero de Pablo Herranz que colocó el 17-13 en el marcador.

AGUANTANDO EL CHAPARRÓN

Insistió el Sinfín con su ataque en superioridad en los primeros compases de la reanudación, produciendo con una cierta asiduidad con Perbellini por el centro aprovechando que la defensa navera se hundía de más en la defensa del pivote, más Aguilella sacando rédito de su velocidad no exenta de acierto. Nava reinició el duelo con alguna duda sobre todo a la hora de lanzar con una cierta ventaja, pero no tardó en encontrar los espacios, y en cuanto su rival bajó la efectividad en sus ataques en superioridad aprovechó para marcar un nuevo parcial favorable y poner un 25-16 con más de veinte minutos todavía por jugarse que le ponían el partido más que de cara.

 

Un triunfo de más de dos puntos para el Nava (32-25)
Moyano llega con facilidad a los seis metros para lanzar ante Ernesto Sánchez./ AMADOR MARUGÁN

El encuentro sólo lo podía perder el conjunto de Álvaro Senovilla, y un primer parcial de 0-2 para el Sinfín así se lo dejó claro. Pero los naveros no estaban dispuestos a dejar escapar sus dos primeros puntos y la defensa bien ajustada, más Moyano desatascando la ofensiva mantenían la ventaja tranquilizadora mientras los minutos iban pasando, aunque Ernesto Sánchez, viejo conocido de la afición navera, iba elevando su porcentaje de paradas.
Pero de poco servía al Sinfín la actuación de su portero si en ataque no había regularidad. Nava vivía de su renta con mucha tranquilidad, entrando en los diez últimos minutos de partido con una decena de tantos a su favor. Y aunque su oponente mejoró sus números en ataque, la victoria segoviana jamás corrió peligro, y los importantes puntos se quedaron en casa, con la afición más que contenta después de vivir un encuentro menos tenso de lo que se pensaba en un principio.